Sparklehorse en el Loco Club

sparklehorse1.jpg

No es fácil definir el estilo de Sparklehorse, la banda de Mark Linkous. Posiblemente la manera más sencilla sea compilar algunos nombres propios que han colaborado en sus grabaciones, como PJ Harvey o Tom Waits, o los productores de sus últimos discos John Parish y Dave Fridmann, responsable este último, del sonido de los mejores discos de Mercury Rev o Flaming Lips, y Dangermouse, la mitad de la sensación de la temporada pasada, Gnarls Barkley. Ha acompañado en gira a los fantásticos Mazzy Star, o a Radiohead. Fue precisamente en el 96, teloneando a la banda de Tom York, cuando sufrió un desmayo producto del exceso de antidepresivos, permaneciendo inconsciente más de diez horas con las piernas aprisionadas por su propio cuerpo. La pérdida de circulación a punto estuvo de dejarle paralítico. La recuperación fue larga y le mantuvo lejos de los escenarios. No estamos ante lo que se entiende como “un tipo normal”.

Linkous es un creador de melodías perfectas y tortuosas, un autor de canciones inmensas de aire melancólico y arrastrado, unas serenas otras viscerales, y el inventor de un universo propio de animales fantásticos que protagonizan sus historias fabulosas. Son temas arriesgados y cargados de atmósfera, y de una increíble belleza contenida que en ocasiones explota, y arrasa todo a su paso. Musicalmente cercano al country rock más alternativo, sus grabaciones contienen sonidos de los más variados y extraños instrumentos, combinados con gran habilidad, con samples imaginativos y artesanales.

Su directo de anoche en el Loco Club no defraudó a quienes ya le conocían, y sorprendió a quienes deseaban descubrirlo. No defraudó al menos en su contenido, porque incluyendo los bises, no alcanzó la hora y cuarto de duración. Eso sí, fue una hora larga y asombrosa. Todavía no me explico cómo se le pueden sacar tantos y tan ricos sonidos a las guitarras, sin virtuosismos, trabajando cada nota en una especie de alquimia sonora, delicada pero afilada. Fue un concierto hipnótico. Cuánta imaginación y que bien resuelta.
Un teclista/guitarrista guapísimo, una bajista de lo más estiloso, que resultó ser voz de apoyo con entidad propia, un baterista contenido y perfecto, una guitarra escondida que emanaba sonidos slide bellísimos, y Linkous con su guitarra de Pandora y la voz resquebrajada y tratada con los múltiples efectos que escondían sus dos micrófonos. Canciones maravillosas de estribillos ausentes o de difícil recuerdo, y un clima de cabaret humeante, lo mismo ruidista que convertido al noise rock con clase.

Nunca vi sobre un escenario un lo-fi tan mimado, emocionante y lleno de matices. Bueno sí, el de Cocorosie.
Pues igual, pero más embriagador aún… una joya.

Ir al inicio de página...

Comentarios:

¿Las cabezas de la foto son reales?

Yo con las Coco-risa me dormí.

Lo dijo Chema el 01.12.2006 a las 15:37

Chapeau Acid, tus crónicas son EXCELSAS!

Lo dijo babytemple el 01.12.2006 a las 15:50

DIOS!!!! NO LOS CONOZCO Y SIENTO QUE LOS NECESITO, LOS NECESITOOOOO!!!!

POR EL PODER DE GREYSKULL!!!

Lo dijo antoinette el 02.12.2006 a las 13:53

Deja tu comentario...