Lo mejor de 2010. Internacional.

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Los discos…

El debut de la nueva banda de Danger Mouse (Gnarls Barkley) y James Mercer (The Shins), nos ha sorprendido a todos. Tanto en producción como en composición (los puntos fuertes de sus autores) lo de Broken Bells va mucho más allá de una reunión paralela de músicos. Las dos personalidades, a priori divergentes, combinan a la perfección en un buen puñado de temas elegantes y creativos de difícil encasillamiento. Del folk rock caprichoso de “The High Road” y los bellos pasajes corales de “Citizen”, hasta superar al mejor Beck, aquel de los bucles, los ruidos y el encanto, en “The Ghost inside”. Mercer canta mejor que nunca, y ambos amplían registros hasta hartarse. Uno de esos (pocos) discos en que cada canción que suena parece la mejor hasta que suena la siguiente. Algo realmente sólido, cuyos autores aseguran que tendrá continuidad. Y encima eso.

La cabeza de Damon Albarn debería ser donada a la ciencia para que se estudiara su hiperactividad y sus ganas de hacer algo nuevo. Si no bastara con sacar a Blur del frasco de formol y hacerse unos bolos, crear una nueva banda con largo y cinematográfico nombre, o componer una ópera china, Damon decide que ya es hora que 2D, Noodle, Murdoc y Russell se despertaran de su letargo y desempolvaran sus instrumentos. Se rodeó de músicos de todo el mundo (desde raperos a orquestas sirias o a ex The Clash, pasando por la leyenda del soul Bobby Womack y llegando al mismo Lou Reed), se inventó un leit motif ecologista con una isla de plástico como protagonista, y las canciones comenzaron a fluir. Gorillaz repasan a lo largo de sus canciones el pop, el rap, el soul, la electrónica y todo tipo de músicas de colores y fuegos artificiales, con un tono menos oscuro que sus precedentes, aunque siempre un halo de pesimismo en el ambiente.
Si “Stylo” no te hace bailar o “On Melancholly Hill” no consigue que tararees durante horas su melodía, es que eres de plástico. Y para terminar el año, bonus con “Doncamatic”. Toma ya. MN.

Arcade Fire se enfrentó al reto del tercer disco tras convertirse con “Funeral” y “Neon Bible” en una de las bandas de la década. Lejos de amedrentarse o de tirar por lo fácil, decidieron presentar un disco más bajo de revoluciones y de euforia que sus precedentes. “The Suburbs” sabe mostrar las virtudes del grupo (instrumentaciones, melodías perfectas, desarrollos imprevisibles) esta vez con menos efectos. Pierde en puntos de “Stadium Rock” pero gana enteros en “Canciones para toda ocasión”. “Ready to Start”, “We used to Wait”, “The Suburbs” o la extrañamente pegadiza “Rococo” así lo atestiguan. MN.

La nueva entrega de la banda de Bradford Cox se presenta como un impresionante delicatessen de dream pop hiperactivo. “Halcyon Digest” no es un álbum fácil a la primera escucha, pero posee piezas exquisitas y repletas de matices y juegos sonoros realmente embriagadores. Cox ofrece esta vez un trabajo más sentimental que técnico basado en sus recuerdos de adolescencia, algo que no sólo se refleja en los textos sino en la sonoridad sixtie que predomina en piezas pluscuamperfectas como “Basement Scene”, aunque no renuncia a momentos Deerhunter en estado puro, con la inflamable “Desire Lines” y esa guitarra interminable y multiorgásmica, o “Coronado” y ese saxo canalla y arrebatador. Cuidado con este disco: crea adicción. AQ.

Llega un momento en el que ya casi que da como agonía hablar de un disco o un directo de James Murphy, y sus diferentes trabajos como LCD Soundsystem. Porque este señor posiblemente tenga la secuencia de tres álbumes más irreprochable desde los 80 de Prince. Porque hablamos de un científico capaz de coger los sonidos más certeros de Bowie, Iggy, Byrne, y un sinfín de maestros de antaño, y exprimirlos, estrujarlos, descomponerlos y vomitarlos sintetizados, y lo que es mejor y más difícil, sin abusar de la esencia original. El techo de la electrónica orgánica, que en su tercera entrega importante consigue estar a la altura de sí mismo. AQ.

Tras dares a conocer entre el “gran público” gracias a discos como “The Boxer” o “Alligator”, la expectación ante el nuevo disco de The National no dejaba de crecer. Por fin lo tuvimos en nuestras manos y nuestros oídos, y “High Violet” vuelve a confirmar a la banda como una de las más importantes del pop-rock (digamos, contenido) americano. Pocos saben hacer canciones tan intensas, rotundas y emocionantes como ellos, con ese tratamiento delas guitarras, ese virtuosismo en la percusión y esa atmósfera creada por vientos que parece que no están, pero están. Y por encima, la voz de Matt Berninger, tan grave como capaz de emocionar sin despeinarse. En “High Violet” parece que rehúyan del hit, evitando los estribillos fáciles o explosivos a lo “Mistaken for Strangers”. Aunque en cierto modo lo consiguen, canciones como “Terrible Love”, “Conversation 16″ o “England” son difíciles de eliminar de la mente una vez escuchadas. Grandes. MN.

Y todavía habrá quien, al ver su nombre escrito, piense: otro producto más, otro chico dolido haciendo canciones con palabras malsonantes y videoclips con descapotables y tías en tetas. Nada más lejos de la realidad, porque “My Beautiful Dark Twisted Fantasy” dice todo lo contrario de Kanye. Nada menos que 42 personas involucradas en el disco, incluidos una docena de vocalistas de los cuales muy poquitos son perceptibles. La suma de sintetizadores, instrumentos de cuerda, de viento, las rimas de Kanye y sus infinitas influencias convierten este largo en una delicia apta para todos los paladares. Y si todavía hay alguien reacio a darle una oportunidad, que le eche un ojo al corto de presentación dirigido por el mismo Kanye West. Preciosismo rap. TY.

Mira qué bien que son tres las aportaciones negras a nuestra lista de este año. Será que el indie se abre bien de oídos, será que la era post Winehouse da sus frutos. Lo cierto es que el trío West-Monáe-Green bien podría llenar un gran escenario de un gran festival.
Cee Lo Green, más conocido por ser la voz de Gnarls Barkley, lanza su tercer disco en solitario, y cuenta con una producción espectacular y un buen puñado de temazos, más alla del single “Fuck you”, de los que hacen saltar de la silla hasta a los muertos, entre los que destacan “Bright Lights Bigger City” y su impresionante orquestación, y “Satisfied” al más puro estilo Motown. Viva la buena música de baile. AQ.

Tras hacerse un hueco (importante) en la escena musical y poner a bailar a más de medio mundo a base de sus ritmos a medio camino entre la electrónica más puntera, el pop de toda la vida y el sonido disco más setentero, sólo nos queda decir una cosa: lo han vuelto a hacer. Hot Chip han vuelto a hacer lo que mejor saben, y lo mejor de todo, sin que suene evidente, cansino, anodino o a autoplagio. Son capaces de crear la canción más pegadiza y bailable de la manera más extraña posible (ese bajo saturadísimo en “One life Stand”, esos calypsos sonando en varias canciones, esos falsetes y estribillos tan rematadamente horteras que son perfectos…) a la vez que dejan caer entre el track list otras canciones de corte más melódico, baladas, medios tiempos y experimentos con maquinitas que no solo no aburren sino que su escucha se hace imprescindible. MN.

En el que ya suma su séptimo album de estudio, los hermanos químicos han querido ir un poco más allá… Concebido como una obra audiovisual, a cada uno de los ocho temas del disco le acompaña una pieza de vídeo de gran calidad, y es en el directo (como se pudo comprobar en el Sónar) donde el proyecto toma forma y se comprende en su conjunto. En esta ocasión no hay colaboraciones vocales y las voces se usan como una textura sonora más en una clara vuelta al sonido de sus primeros trabajos (los imprescindibles ‘Dig your ouwn hole’ y ‘Exit planet dust’), definida por ellos mismos como ‘la culminación de dos décadas de exploración psicodélica, una inmersiva colección que reencuentra a los Chemical más melódicos’. Temazos como ‘Swoon’ o ‘Another world’ pasan directamente a la categoría de clásicos (y no solo en la carrera de los Bros), mientras que algun otro como ‘Horse Power’ es totalmente prescindible. En conjunto, una digna obra para disfrutar no sólo con los oídos y las piernas, sino también con los ojos. TMP.

El canadiense Dan Snaith, que lleva más de una década (primero como Manitoba y después como Caribou) moviéndose cómodamente entre la indietrónica, el shoegaze o el pop sesentero más soleado, se adentra en su último disco en mayor medida en los terrenos de la música electrónica de baile, que demuestra conocer en profundidad. Su deseo era crear ‘musica dance que suene como si estuviese hecha de agua’, y lo consigue con un estilo orgánico y burbujeante que toma prestadas texturas y recursos del trance, el minimal techno, el disco house o incluso del sonido más DFA (‘Leave house’), acompañándose así mismo de juegos vocales ricos y envolventes. ‘Swim’, en el que no en vano han intervenido Kieran Hebden de Junior Boys o Jeremy Greenspan de Four Tet, invita a nadar en un océano cambiante de principio a fin, fluyendo entre mil referencias, sonidos, percusiones y descubriendo cosas nuevas en cada inmersión, en las que sin duda encontraremos tesoros como ‘Odessa’ (ver mejores canciones de 2010), ‘Kaili’ o ‘Jamelia’. TMP.

José González ya tenía un grupo montado desde 1998, pero debido a la actividad de sus componentes por separado, solamente tenían un par de EPs en el mercado. Un disco que conserva el alma de José González, pero a diferencia de sus creaciones en solitario, donde se nos muestra solo con guitarra y voz, aquí aparece enriquecido de sintetizadores, cajas de ritmos, órganos. Folktrónica, indietrónica, lo-fi… como sea, nos encanta. SC.

Una obra magna con mayúsculas, muy canadiense, con todo lo que eso significa en estos tiempos. Instrumentación a expuertas, coros, grandilocuencia. Un disco ecléctico, donde encontramos momentos de energía festivalera como “Texico Bitches” o “Forced to Love” y pasajes más minimales y preciosistas como “All to all”, pasando por momentos casi psicodélicos en “Chase Scene”. Quizá sea esta excesiva heterogeneidad lo que le haga perder cohesión. Pero aún así estamos ante uno de los discos del año. Canadá está de moda. ALF.

“The ArchAndroid” es un disco difícil de describir y clasificar pero totalmente hipnótico y sorprendente. Concebido como una especie de sinfonía futurista con dos suites diferenciadas que comienzan con sus correspondientes oberturas, contiene toques de soul, pop, funk, electrónica, hip hop, jazz y música clásica que lo hacen una obra única, original y moderna en el sentido no adulterado del término. La voz de Janelle Monáe es versátil y aterciopelada y se desliza elegantemente por los 18 cortes del disco recordándonos en ocasiones a una versión femenina de Prince o del mismísimo Michael Jackson. La primera vez que lo escuches tal vez te parezca un batiburrillo sin sentido pero en cuanto entres en el universo paralelo creado por Janelle, ya no podrás salir de él ni con gps. FF.

Mucho ha llovido desde que en 1994 James Lavelle (creador del sello Mo’Wax) y Tim Goldsworthy (que después fundaría DFA junto a James Murphy) formaran UNKLE. Desde entonces, el proyecto ha pasado por diversas etapas y reencarnaciones, evolucionando desde el trip hop del imprescindible ‘Psyence fiction’ (sin duda su mejor momento) hacia terrenos más psicodélicos y rockeros, siempre manteniendos sus raíces electrónicas. Así lo demuestra ‘Where did the night fall’, en el que como viene siendo habitual han colaborado diversos artistas como Mark Lanegan, The Black Angels, Autolux o Sleepy Sun. Un disco en el que pasamos de lo acústico al punk o a la electrónica experimental, mezclando un variado rango de influencias y reminiscencias, como reflejan ‘Follow me down’, ‘Natural Selection’ (ver mejores canciones de 2010), ‘Joy Factory’ o ‘Caged baby’, sin abandonar nunca una atmósfera de densa abstracción psicodélica. Para los que tuviesen la sensación de que UNKLE era un proyecto creativamente agotado, este nuevo trabajo es una grata sorpresa. TMP.

“Infinite Arms” es el primer disco que Band of Horses graba tras fichar para una multi (Columbia) y, sin duda, esa intención de llegar a una mayor audiencia ha dejado huella en el disco que exhibe un sonido más cercano al pop (con un toque Wilco, para entendernos) que a la americana o al country que predominaba en sus dos discos anteriores. A pesar de esta transición, que ha sido algo traumática para muchos fans, “Infinite arms” sigue siendo un buen disco porque conserva gran parte de la autenticidad y espíritu de la banda y ese carácter emocional y cálido de su música que evoca grandes paisajes y sentimientos puros y que tan bien transmite la excepcional voz de Ben Bridwell. Además, que sean los reyes de las barbas y las camisas de cuadros es, como comprenderéis, un plus para mi. FF.

Jamie Lidell mejora con el tiempo. El que formando parte de Super Collinder junto a Cristina Vogel pasó de la electrónica experimental al funky y al soul con las dosis justas (mínimas) de electrónica. Este año repite con Warp Records y publica “Compass”, un disco de puro soul envuelto elegantemente  con una impecable producción. SC.

Micah se enfrenta a su cuarto álbum desde la madurez, al parecer sus problemas de espalda le han dejado por fin en paz y eso se refleja en un disco mucho más pausado que sus anteriores trabajos. Sin el nervio y la rabia de antaño pero con grandes canciones, en otro tempo pero igualmente emocionales. Destacan “Sweetness” que tiene aroma a Roy Orbison y “2′s and 3′s” como exponente del Micah P. más puro. Un gran disco del Sr. Hinson una vez más. ALF.

La banda sonora de las fiestas en la playa, de los largos viajes en coche por carreteras solitarias, de las tardes con amigos. De las cosas bonitas. Esto es “Gemini”, de Wild Nothing. Bebiendo del mejor dreampop y shoegaze, y con unas guitarras protagonistas que en ocasiones (sobre todo en directo) recuerdan incluso a The Cure, Jack Tatum nos regala melodías como “Summer Holiday”, “O Lilac” o “Chinatown” para sentir la melancolía en la más bonita de sus vertientes. Destaca entre todos sus compañeros de género, que este año no han sido pocos (Small Black, Beach Fossils,…). Por algo será. Atención también a “Golden Haze”, su EP lanzado en octubre. TY.

Bastante ignorado entre el público general, pero seguro que muy escuchado por los amantes de la folktrónica, el segundo disco de James Yuill se sitúa en un punto entre lo uno y lo otro. Vamos, el equilibrio perfecto. Cortes como “Foreign Shore” o “Wild Goose At Night” podrían ser capaces de sacar la lagrimilla, mientras que “Give You Away”, “On Your Own” y sobre todo “My Fears” obligan a gastar la zapatilla contra el suelo. Las voces femeninas que le acompañan (Jess Bryant, Samantha Whates) consiguen darle un toque más dulzón y alegre todavía al disco del londinense. Aunque lo de que de verdad da alegría es pensar en lo que le queda todavía por hacer a este chico. TY.

…y las canciones.


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El ritmo de “The High Road” comienza firme a cabalgar bajo una melodía preciosa, interpretada por Mercer con actitud, hasta desdoblarla una octava más arriba en un alarde vocal sencillo, efectivo y emocionante, que desemboca en unos coros que se trenzan con sonidos sintéticos y juguetones. Elegante, sobria y clásica, repite dos veces el ciclo hasta que todos tienden un puente y la canción se descompone y reconvierte, y una nueva melodía cierra el circulo y todos dicen “it’s too late to change your mind / you let loss be your guide”, y debe ser cierto porque para entonces ya estas totalmente hechizado. AQ.


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Maximum Balloon es el pseudónimo que utiliza Dave Sitek, ‘el blanco’ de TV on The Radio para desarrollar su creatividad de manera independiente y “Tiger” es su primer y más rotundo single. Un ritmo salvaje, en el que bajo, guitarra y batería se fusionan en un mismo sonido, atrapa desde el primer segundo y una letra desafiante y simple ["you let your tiger out!"], vocalizada por Aku, de los Dragons of Zynth. Para poner la guinda y terminar de venerar esta canción, es difícil quitarse de la cabeza el vídeo que se realizó para la revista Esquire con Daisy Lowe bailando al ritmo de “Tiger”. SC.


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Sin duda la joya del último disco de Caribou (llegó incluso a estar incluida en la BSO del videojuego EA Sports), ‘Odessa’ es el ejemplo perfecto de la teoria de que Dan Snaith queria hacer música de baile que sonara como agua. Los instrumentos (diversas percusiones, rasguños de flautas y guitarras, incluso un piano muy house 90) suenan por momentos descuadrados, mareados, removidos por las olas, como si provinieran del fondo del océano, y entre el burbujeo, la voz (de reminiscencias Erlend Oyescas) nos lleva de la mano para contarnos la historia de una ruptura, de alguien que decide poner fin a las mentiras, al sufrimiento y al maltrato y emerger de nuevo. Tan solo una muestra de todos los tesoros que aguardan por descubrir en el fondo de ‘Swim’. TMP.


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A pesar de que “Ready to Start” es el segundo corte de “The Suburbs”, moralmente constituye la chispa incendaria que pone en marcha el disco no sólo por su título sino porque su energía guitarrera y ese estribillo tan susceptible de ser coreado lo convierten en el típico temazo que es capaz de transmitir energía en vena y hacer vibrar a 20.000 personas a la vez como sucedió en su último concierto. FF.


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El polémico primer single, del estupendo “The Lady Killer” de Cee Lo Green, “Fuck You”, relanzado como “Forget You” vía censura norteamericana, cuenta con claros referentes entre los clásicos del soul más caliente y adictivo, y se acompaña de un video promocional entre lo más divertido del año y unas coristas de quitarse el sombrero. Una canción con puntos suficientes para ser el temazo del año, que pese a alcanzar el nº1 en Inglaterra, ha pasado más bien desapercibida por estas tierras. AQ.


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Desde el universo Gorillaz destacamos “Stylo”, el single de presentación del disco. A medias entre el hip hop, el pop espacial y el soul, la canción se desarrolla entre cambios de ritmos, entradas gloriosas y un “Overload, overload, overload, comin’g up to the overload” que se pegan al cerebro. Imposible no tararearlo. Con la colaboración del soulman Bobby Womack y el rapero Mos Def. Para bailar tirando de cadera. Pura elegancia pop de dibujo animado y amor eléctrico. MN.


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El fin de una vida, el camino hacia la luz. Eso es lo que parece contarnos Bradford Cox en “Helicopter”, el tema con el que todos conocimos su último disco. Melodía y letras trabajan para crear una atmósfera llena de recuerdos que, aun no compartidos, podemos llegar a sentir nuestros. Deerhunter consigue con este corte recrear en todos nosotros un sentimiento de nostalgia y tristeza desde el segundo cero, que se transforma en una extraña paz hacia la segunda mitad de la canción. Lagrimón cayendo. TY.


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Quizás “The writter’s love” no sea el mejor disco de Belle and Sebastian, o quizás nos hemos acostumbrado tanto a su estilo que no sorprende y por eso nos hace pensar que es peor de lo que realmente es. Lo que sí es impepinable es que siguen siendo capaces de crear joyas pop como este “I want the world to stop”, que lo tiene todo para ser encumbrada como la perfecta canción pop. Melodía, estribillo a dos voces, orquestación, elegancia… Pues eso, que se pare el mundo, pero que suene algo como esto, por favor. MN.


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Unos pequeños toques al piano dan comienzo al que es el tema que ha revolucionado a media blogosfera. Con la colaboración de Pusha T. (Clipse), aunque ya sabemos que también hubiera sido capaz de hacerlo él solito, Kanye West nos presenta otra canción cantada por el cabrón arrepentido que ha jodido a su chica. Run away from me baby, run away. Pues si eso es lo que quieres lo estás haciendo bastante mal, Kanye. Porque con temas como éste lo único que queremos es tenerte más a nuestro lado. Y por si fuera poco, nos has regalado uno de los videoclips más bonitos, sencillos y elegantes del año. Gracias. TY.


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Uno de estos temas en los que el videoclip casi que supera a la canción, en el que vemos a Hot Chip convertidos en una especie de Backstreet Boys en vez de la pandilla de nerds que se nos presentan de normal. El caso es que la imagen de este vídeo tiene algo de cierto, y es que “I Feel Better” es una canción de pop electrónico perfecto que puede gustar igual a los fans del grupo de toda la vida como a los teenagers en la pista de baile. SC.


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“Dilly” es uno de los temas más pop de “Infinite arms”, es un mediotiempo a lo Wilco, relajado y agradable, una canción de perfectas armonías vocales que te alegra el día aunque su letra no sea especialmente gozosa. Sería la perfecta canción de anuncio si los publicistas tuvieran buen gusto y buen oído. El videoclip con coreografía de moteros “vintage” no tiene desperdicio. FF.


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“I was playing drums” suena a Grizzly Bear haciendo pop redondo junto a Fleet Foxes, entre juguetones arreglos orquestales (la especialidad de la casa) y una bella, bellísima melodía que transcurre entre violines y pianos, y permanece fresca tras su escucha. Una de esas canciones que debería sonar a primera hora de un lunes ingrato porque tiene la virtud de arreglarte la peor jornada. No falla. AQ.


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Cuando The National presentaron “Terrible Love” en la televisión estadounidense como adelanto de su inminente nuevo disco, los fans de la banda salivamos como locos ante lo que nuestros oídos escuchaban. Era la canción 100% The National perfecta que necesitábamos para vivir. Una vez con el disco en las manos, algo nos fallaba: esa no era la canción que habíamos escuchado en ese video de Youtube. Algo no era igual. Era como si alguien no hubiera querido convertirla en un hit y hubiera modificado la batería y guitarras en el estribillo para que no fuese tan inmediata. Pero en un EP posterior al disco, lanzado en octubre, tenemos justo lo que queríamos tener: el “Terrible Love” hecho hit, con su batería marcando un ritmo ágil, su crescendo marca de la casa y su intensidad y sentido de la épica que pocos pueden alcanzar sin caer en el histrionismo. Por fin. MN.


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“Windstorm” es dream pop incendiario. Construida sobre un bucle que parece salir de las producciones de Fridmann para MGMT o Mercury Rev, es a través de la voz de Claudia Deheza, un poco Siouxsie, un poco Elizabeth Fraser, y una melodía de pop sencillo y efectivo, como consigue clavarse en cerebro y hasta empujarte a la pista de baile. El álbum contiene alguna que otra sorpresa ( lo mismo suena a Eurythmics que a Ladytron), aunque no siempre consigue mantener el nivel. Otra banda que hace falta ver en vivo ya. Antes de estropearse del todo.AQ.


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Tal vez sea éste el tema más épico, elegante y completo de todo el disco, y tal vez de todo el año. Melancolía y desorientación [“la única brújula que necesito es la que me haga volver a ti”, comienza] que pasa del abatimiento inicial de una voz y una guitarra a la grandiosidad y la épica que los instrumentos de viento aportan. Banda sonora imprescindible para un resurgimiento de las cenizas, que todos tenemos alguno. SC.


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Quizás sea esa capacidad de UNKLE para fusionar los sonidos del rock con los ritmos electrónicos, tal vez sea la voz de Alex Maas (vocalista de la banda de rock psicodélico The Black Angels) cantando en busca de su ‘perfect lady’, o a lo mejor son las diversas líneas de guitarras entrecruzándose… Lo cierto es que ‘Natural Selection’, que precedió al lanzamiento de ‘Where did the night fall’, te engancha desde la primera escucha, arrastrándote en su frenético remolino psicodélico a tiempos pasados, devolviéndote de golpe al presente para volver a lanzarte otra vez hacia atrás, de principio a fin. Uno de los mejores momentos de ‘Where did the night fall’, por selección natural. TMP.


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El temazo que tendrian que haber firmado Cut Copy en 2010 viene de la mano de James Yuill, en forma de single de presentación de su nuevo álbum ‘Movement in a storm’. Una bocanada de frescura desde los primeros sonidos que te empuja hacia adelante con la certeza de que lo que vendrá después no te defraudará. Un tema eminentemente pop, conducido elegantemente por una voz de songwriter y con pequeños detalles de la electrónica más dura a lo Ed Banger, que transmite un soleado optimismo que hace que no puedas evitar contornearte y ponerte de buen rollo, sentirte por un momento feliz en tu individualidad espacio-temporal. Porque como el mismo Yuill confiesa, “estamos solos, aunque eso no quiera decir que no seamos capaces de tener y amar a la gente a nuestro alrededor”. TMP.


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“Sleepless” perpetúa a este del dúo sueco evolucionando su particular electropop bailable, pero además añadiendo secciones de viento que desde el primer momento hacen que este tema sea uno de los más pegadizos que hemos oído últimamente con los pies en la pista de baile. Con temas como este, uno aguanta toda la noche y se convierte en un “sleepless” sin problema. Escucha unos segundos de esta canción y no te la podrás quitar de encima. SC.


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Sirvió para lanzar el tercer álbum de la banda, como no, canadiense. Pero hubiera servido para levantar una revuelta, o para acabar con una tormenta apocalíptica. Total, no es más (ni menos) que psicodelia noise, con hipnóticas armonías vocales luchando contra salvajes guitarras. Un temazo en medio de un álbum espectacular que pide a gritos su presentación en directo ya. He dicho. AQ.


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La historia de amor más inocente y adolescente que recordéis podría tener este tema como banda sonora. “Chinatown” es quizá la canción más chillwave del disco y la menos shoegaze, aunque sigan presentes las voces tapadas. Es una canción para bailar con espasmos de hombros y culo para afuera. O a mí no se me ocurre otra manera, vaya. TY.

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Comentarios:

Y yo que me creía modeNNa, escuchando a Fanfarlo y Lucky Soul!!!

Lo dijo Sonia el 20.12.2010 a las 16:53

Lucky qué?… eso si es moderno…

está claro que la modernidad va por barrios…

Lo dijo Antoinette el 21.12.2010 a las 10:53

arffff diez horitas de musicón… aaaaaaaaarrrrffff

Lo dijo Tecnoyonki el 21.12.2010 a las 11:28

Paradise Circus de Massive Attack, dónde está? es para primeras posiciones y no está de entre VEINTE?, tampoco veo Wonderful Life de Hurts, ni Celestica de C.Castles. I feel better se podría haber quedado fuera, si que supera el vídeo a la canción si, de hecho el álbum también fuera y eso que molan los cabrones. Otra gran canción de este año es King of Rome de Goldheart Assembly y el disco entero de lleno al 2010. Amm, se agradecen algunos descubrimientos…

Lo dijo MissLucifer el 29.12.2010 a las 00:47

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