Fangoria y allegados + Moby en GreenSpace

Crónica y crítica de la jornada de clausura del GreenSpace 2006.

Llegamos medio tarde medio a tiempo y entre que nos encontramos, nos esperamos, buscamos aparcamiento y nos llamamos al móvil nos perdemos al ganador del concurso de música. Vaya por dios.
Mucha gente en la entrada y por todas partes. Sold Out en la taquilla (palabra molona para decir que no quedan entradas) por lo que auguramos jornada de apretones (y el quemazo que me hicieron en el codo, tienes que fumar cuando no cabe un alfiler y estamos bailando?). Entramos en el Espacio 1.
Cuando entramos ya están anunciadas las Nancys Rubias. Cogemos sitio más o menos centrado y bien y a ver qué nos deparan. Sobre el escenario hay unas telas blancas y no hay batería. Juraría que la última vez que vi a las Nancys llevaban batería.
Pues no llevaban. A su hora más o menos en punto aparecen Vaquerizo y los suyos o las suyas y empieza su espectáculo. Francamente algo más deslucido que la otra vez que los vi en Reppublica, faltaba algo, no se si sería la manida batería o los pelucones o qué sería pero ahí faltaba algo. No se, puede que sea simplemente que el espectáculo que ofrecen no da más de sí y en espacios medios/grandes pierde bastante. De todas formas tocaron 6 canciones, tres de ellas nuevas, destacando una versión nancy rubia adolescente del teenage kicks. No tocaron “canción para una siniestra” que es mi favorita, cachis. Si entras en su juego hasta te gustan, pero eso del playback como que empieza a dar algo de rabia ya. Si es en una discoteca pues vale, pero en plan festival o concierto… como que no pega, y lo que es peor para ellos, ya no sorprende. De todas formas no eran horas para ponerse a petardear, a bailar y a seguirles el juego, por lo que quedó algo frío el concierto. La mayor anécdota fue la rotura del (estrechísimo) pantalón del vaquerizo y su comentario: “casi se me sale un huevo, tendré que quedarme más anoréxica”. O similar.
Lo mejor: Hay canciones que me gustan. Para variar falló el sonido, y es una pena porque sonar suenan de la leche (vale que es playback, pero está muy bien producido). El teenage kicks es un temazo aunque lo cante manolo escobar. El momento “soy la nancy ramona”.
Lo peor: la sensación de que no dan más de sí y deberían plantearse algo nuevo, como no se, llevar músicos de verdad y tocar. Una canción nueva era bastante anodina. Ya no sorprenden.

El plato fuerte del día sin duda era Fangoria. Todo lo demás eran adornos. Con una escenografía simple pero efectiva, cuidada y de corte minimalista aparecieron en escena Nacho Canut en un lado, ante su teclado y maquinitas; Spunky al otro lado y en medio Alaska portando una guitarra rockabilly blanca e inmaculada como los atuendos de todos y la escenografía en general, a imagen del diseño interior de su disco.
Comenzó interpretando temas de éste, “el extraño viaje“, cosa normal. En la segunda canción ya salieron los habituales guitarristas y dos travestis que hacían de “coros” y daban espectáculo. No llevaban percusiones, lo que sí se echó de menos ya que habrían redondeado el sonido y dado algo más de calidez.
Entre cambios de vestuario de Alaska y las bailarinas, subidas y bajadas por el escenario, coreografías mejor o peor ensayadas fueron dando buena cuenta del nuevo trabajo, aunque los momentos mejor recibidos por el público fueron sin duda las interpretaciones de temas de discos anteriores. Sonaron “La mano en el fuego“, “Miro la vida pasar“, o una versión ultraacelerada y tirando a bakala del “retorciendo palabras“, o la celebradísima “no se qué me das“, todas ellas en la primera parte del show. Porque de repente abandonaron el escenario, se apagaron las luces y hubo cambio de escenografía a una radicalmente opuesta, donde todo era negro. En esta parte se siguió recorriendo el nuevo disco (con buena aceptación pese a lo cercano del lanzamiento, incluso grandes momentos como el “estés donde estés” o la canción que cerró el concierto previo a los bises, el single “criticar por criticar“), aunque lo mejor del show fue la recuperación de temas antiguos como el “descongélate” o un espectacular “el rey del glam” cantado junto a las nancys y la terremoto como punto final del concierto.
Lo mejor: la cuidada escenografía, el concepto de conciert-show que llevan, y, siempre pasa lo mismo, las canciones más antiguas, que se les tiene más cariño. Ah! Y la total respuesta y entrega del público. Y Alaska tiene tablas de sobra y es una gran frontwoman. Y las canciones, pues también, que estos tienen buena colección de temazos.
Lo peor: la falta de rodaje de la gira, con errores de coreografías (aunque a veces eran divertidos), algún parón demasiado largo, y errores y olvidos de letras a la hora de cantar. En algunos temas nuevos Alaska cantó mirando al suelo descaradamente. Que no cantaran nada del “una temporada en el infierno”, pero vamos, eso es personal y tampoco tuvieron todo el tiempo que habrían querido. También falló el sonido, ya que las guitarras se escuchaban más bien poco, sólo al final apareció el sonido de guitarra distorisonada que tanto bien hace al nuevo disco. De todas formas la sala tampoco da para más.

Un poco después salió la Terremoto de Alcorcón cantando sus 4 canciones. En su espectáculo claramente o entras en el juego o te parece lo peor. Hay que decir que la chica tiene gracia, algunas letras también, y los gogós/bailarines con barba desde luego son chocantes, pero también es cierto que es un espectáculo limitadísimo, y dirigido a una sala de fiestas o discoteca, pero no a un festival de música, eso desde luego. También da un poco de rabia (sin tener ella la culpa, ojo), la exagerada reacción del público, que se aclame tanto a este karaoke y se dejen de lado o se menosprecien propuestas más interesantes. Esto es personal, cada uno a lo suyo.
Lo mejor.- sus comentarios y los bailarines, vaya morro.
lo peor.- lo limitado del espectáculo. Aunque también es cierto que lo sabe y no lo alarga más. Dos canciones más serían insoportables.

Y ya terminado el turno de la música “en vivo” tocaba el turno de Moby, otra de las estrellas de esta edición del Festival, y la única traída ex pofreso y en exclusiva. Nadie sabía qué esperarse de una sesión de este músico americano, si o bien iría por su parte bakala de su pasado o bien por la parte más sutil y ecléctica de su presente. Pues bien, tiró de su pasado y metió una sesión de dos horas de bombos y tralla (también conocido como rollo bakala, vamos) con cierto tufillo a “esto lo he escuchado ya mil veces nene, no hace falta que vengas desde eeuu y cobrando una pasta para enseñármelo”. Los chemical brothers llevan muchos años haciendo eso, por ejemlpo. Aparte de no ser horas para ese tipo de espectáculo, yo me veía ahí a las 00:00 con una cerveza en la mano viendo a un tío meter tralla y metralla delante de una mesa y láseres, visuales y puesta en escena a lo grande. O fallaba él o fallaba yo, pero algo ahí no cuadraba. Debí fallar yo, porque la gente (o buena parte) parecía que se lo estaba pasando en grande, pero es que por aquí pones un bombo 4×4 y lo que sea, eh? me lo como todo. Y si es más acelerado mejor.
A la 1:00 y como de pronto (y a mitad de una mezcla, sin despedirse ni nada) se apagó el sonido, se encendieron las luces y hale, todo el mundo a la calle.
Lo mejor: el tío tenía técnica, eso está claro, aunque tampoco me quedó claro si se lo llevó todo grabadito de casa, mucha mezcla perfectamente cuadrada que iba y venía y sobretodo ese final absurdo (o alguien le bajó el sonido de golpe y sin avisar o él apagó y se llevó su tarjeta flash, porque aquello no fue normal). El momento “born slippy” estuvo bien, fue de esos de comunión absoluta con el público. Se echaron el falta alguno más.
Lo peor: no era el momento para esa sesión, bajo mi punto de vista. El lugar sí, quedaba estupendo, pero no era la hora ni de coña. Que se centrara en ese sonido y no nos dejara ver algo más de lo que tiene, que ha demostrado que tiene buen gusto, aunque sea a la hora de elegir samplers, leñe. Y esta sesión así planteada fue la mayor inducción al consumo de drogas que se recuerde.

Y así quedó la cosa. A la 1:30 en la calle y a esperar hasta las 3:00 para entrar al látex.
Comentarios abajo a la de ya, plis.

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Comentarios:

A las Nancys Rubias les falta de todo, y les sobran… las Nancys Rubias. Que la broma tuvo su gracia, pero ya la perdió y se quedó en nada. Pero nada de nada.

Lo de Fangoria me duele mucho más. La escenografía, más cuidada que nunca, parecía sacada de un desfile de moda de un programa de Mª Teresa Campos. Tanto blanco y tanta luz, no les va nada nada.
Desde luego faltaba la percusión, y sobraban los músicos, porque sonar, sonaban muy poco. Las canciones nuevas me siguen pareciendo más bien normalitas y el megamix de las antiguas se deslució por culpa de una producción rancia y bakala. Una pena.
La segunda parte, con todo en negro, prometía mucho más, pero se acabó enseguida. Ah, y lo mejor, un momento memorable: “Rey del Glam”, en versión clásica, para terminar…

De la Terremoto de Alcorcón no digo nada, porque yo solo hablo de música. Aunque como personaje mediático me cae muy bien, me avergüenza enormemente la espectación que despierta entre la modernidad y el público gay.

Y lo de Moby… jajjajjaja lo de Moby. Qué vergüenza que a estas alturas se le recuerde la sesión de alguien, por incluir el “Born Slippy”. Por Dios qué cara más dura…

Lo dijo Acid Queen el 13.11.2006 a las 15:28

pero era un born slippy retocado y remezclado “en directo”, eh?
a mí sí me gustó la escenografía, tanto en blanco como en negro.

Lo dijo maiquel el 13.11.2006 a las 17:06

Vaya con los modernos… Pues a mi me gustó el concierto de Fangoria y la escenografía tb… igual porque sabía a lo que iba porque decir que el sonido falla en el Greenspace no es nada nuevo o que las Nancys Rubias les falta mucho ya lo sabemos porque del play back no salen… a la Terremoto ni la ví me salí fuera a un bar a cenar, me imagino que una frikada de la noche para pasar el rato. Y Moby DJ pues un poco trallero pero bien no me decepcionó tanto, qué esperabais?. En fin, me lo pasé bien que es lo que cuenta. Para mi lo peor del concierto fue que se llenase tanto… Si la mitad se hubiese quedado en casa mucho mejor…

Lo dijo Malika el 13.11.2006 a las 17:23

¿Moby Dj pinchó travestido?

Lo dijo bidelo el 13.11.2006 a las 19:20

¿Y no pinchó Thousand ni That’s when a reach for my revolver?

Lo dijo Chema el 13.11.2006 a las 20:03

Lo de las Nancy, totalmente de acuerdo, lo de Fangoria, he visto conciertos mejores pero me lo pasé muy bien y la escenografía me gusta. La terremoto ni la ví, estuve de barra en barra intentando conseguir un refresco….. al final casi cogiendo a un camarero del cuello, conseguí la última fanta de naranja del local!!…… impresentable!!… solo podías beber cerveza…..
Sobre Moby, pues es verdad que no eran horas, pero a mí me gustó pues yo soy un poco bakala y me gusta la tralla de vez en cuando. Y a mí la canción de “Born Slippy” me parece lo más por mucho tiempo que pase…. me pone los pelos de punta, como muchas otras canciones para las que no pasa el tiempo y que si de repente las oyes pues te alegras un montón y bailas como la que más…. y lo recuerdas luego, claro!!

Muy chulos los sillones enormes esos donde descansamos después hasta que nos tiraron (2 minutos vamos)

Lo dijo La gatita norte el 16.11.2006 a las 20:48

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