Crónica FIB 2011 alababarada. Jueves


Un año más, el Festival Internacional de Benicàssim se ha celebrado, y un año más alababarada ha estado allí para disfrutarlo, y para contarlo. Tras el bajón de público y las buenas críticas recibidas tras la anterior edición, el FIB volvía por sus fueros colgando un “No hay billetes” semanas antes de celebrarse el evento. Qué significa eso? Que alrededor de 50.000 personas entrábamos todos los días para ver conciertos y disfrutar del ambiente. 50.000 personas, que se dice pronto. El miedo estaba ahí, pues la edición de 2009, que también manejó esas cifras de asistencia, no resultó todo lo satisfactoria que deseábamos, ya que la masificación y la suciedad fueron constantes aquel año.
Pero parece que la organización aprendió de sus errores o supo prever con tino cómo manejar, dejar que se muevan, acoger, alimentar y dar de beber a toda la gente que tenía entrada o acreditación, y la verdad es que se puede calificar de éxito en prácticamente todos los aspectos. Cero colas para beber, muy pocas colas para ir a los baños, mucha variedad de comida, y si te sabes los cuatro trucos de perro viejo, moverse es sencillo, y encotrar sitio también. Los escenarios al ser al aire libre pudieron acoger siempre a toda la gente que quería ver el concierto, con un sonido más que notable, y la mayoría del público, algunos ya veteranos consultados por alababarada, mostraron su satisfacción por el desarrollo y organización del festival al final del mismo.
Como todo no iba a ser bueno, dos peros a la organización de cara a mejorar el año que viene: la cobertura de los móviles y el 3G fallaron todos los días cuando el recinto comenzaba a llenarse, y se echaron de menos lavabos para las señoritas en la parte derecha del escenario Maravillas, y de paso, una mejor señalización de las paredes-mingitorios para caballeros a ambos lados del recinto. De haberse señalizado mejor, las colas en los WC’s habrían sido menores, al haber muchos chicos menos en ellas.
Y nada, comenzamos a contar nuestra experiencia musical, como es previsible, por el jueves.

El jueves entramos sobre las 18:40, pulsera en la muñeca, gorra y crema solar protegiendo del sol, y primera cerveza en mano (lo que va delante, va delante).
En el escenario FIB Club comenzaba su concierto ALDO LINARES, en su versión cantante. Poco caso le hicimos, ya que la verdad, no nos gustó nada lo que escuchamos. Como un crooner sin gracia, cantando canciones que recordaban a unos Family pero en malos, y unas letras a veces sonrojantes. La voz no daba para mucho y encima iba sin banda, con dos pinchando detrás la base musical y él cantando encima. Como broma no está mal, pero Aldo, en serio, mejor nos dedicamos a pinchar que ahí sí tienes buen gusto.

Durante la primera vuelta por el recinto, el recorrido de familiarización y descubrimientos (tocaba ver dónde estaban los puestos de perritos, el de las longanizas o el del jamón asado, las barras más escondidas y elegir los puntos de encuentro en cada uno de los escenarios), nos fuimos hacia el nuevamente ampliado Escenario Maravillas, que abría su programación con LAYABOUTS

El grupo madrileño logró congregar a un buen número de espectadores, teniendo en cuenta la hora y el día que se trataba. Comenzaron con muchas ganas y mucha actitud, con un gran sonido y mostrando sus cartas: rock americano al estilo de los 90, muy en la línea de Foo-Fighters, acelerado, y en inglés. Les sobraron algunos comentarios fuera de tono y de lugar acerca del rock y de los grupos del FIB, pero bueno, lo de la pose de rockstar también es parte del juego. Tras 5 canciones nos fuimos, no es nuestro estilo y la cosa sonaba bastante lineal, pero vamos, que por sonido y por ganas, se ganaron unos cuantos fans.

De ahí rumbo al escenario FIberFIB, donde debía comenzar el concierto de la banda francesa ANTILLES, uno de los grupos más experimentales y rarunos del cartel, si no el que más.

Fue una pena que se retrasaran unos minutos porque teníamos en la agenda marcada a Anna Calvi y no pudimos ver más que dos canciones, una como de calentamiento, con las cartas sobre la mesa (guitarra haciendo ruidos y sonidos a base de pedales, otra guitarra, apoyada sobre una mesa y golpeada con baquetas, y batería sin platos marcando el ritmo). La segunda canción ya hizo entrar un poco más en su concierto: crearon un bucle a partir de un ritmo de percusión y un sonido electrónico que iban ecualizando de forma diferente, subiéndole y bajándole el eco, y la guitarra lanzando acordes inconexos con diversos efectos de pedales. Justo cuando llegaba el clímax nos fuimos de allí rumbo al FIBClub no sin ganas de volver a verlos de verdad, quizás en un Tanned Tin sería un buen lugar.

En el FIBClub ya sonaban los primeros compases del concierto de ANNA CALVI, con la canción instrumental con la que suele comenzar.

Su propuesta es aparentemente sencilla: ella a la voz y a la guitarra, batería y una chica “que lo hace todo”, a los coros, percusiones varias y un órgano de viento. También tienen un guitarra que les acompaña en una canción, y en los momentos álgidos suena un bajo programado. El concierto fue de menos a más, con ella acaparando miradas por su vestimenta (siempre la misma, pero muy llamativa), su forma de tocar la guitarra (ahora más cruda, ahora más “Chris Isaak”) y su forma de interpretar, tan sentida y casi sobreactuada (no en vano siempre ha dicho que se inspira en el flamenco a la hora de interpretar sus canciones). Le falta algo de repertorio, y un punto de proximidad con el público, cosas fácilmente solventables. Los momentos álgidos del concierto fueron canciones como “Blackout”, “Desire”, “I’ll be your man” o “Susan and I”, y sobretodo el apoteósico final con “Love won’t be leaving” y su sólo final, pura técnica y emoción. Grande la Calvi.

Tras su concierto corrimos hacia el escenario Verde Maravillas a ver a uno de los grandes nombres del pop nacional del año, RUSSIAN RED.

Vale que lo más moderno es meterse con esta chica y su banda, pero qué queréis que os diga: el directo de Russian Red es delicioso. Con una puesta en escena clásica coronada por un neón estilo retro con el nombre del grupo, y todos los músicos de negro y traje descuidado, Russian Red presentó las nuevas y preciosas canciones, alternadas con talento con sus temas más conocidos. Con el imprescindible Charly Bautista al frente, entre el piano y la guitarra, derramaron un sonido compacto, elegante y exquisito, que gustó al público que llenó con media entrada la primera hora de la noche del escenario principal. Un espectáculo que funciona igual aquí que en un festival de jazz de primera división. Lo que es, es.

Y de allí a otra chica, una de las que más expectación había creado, más por lo que se había hablado que por su concierto en sí, la mexicana JULIETA VENEGASs en el FiberFIB.

Tras su polémica inclusión en el cartel de este año (me temo que a los modernos les jode tanto que venda discos, como que sea latina), la reacción del público al escuchar “Limón y Sal” o “Me voy” contaba con interés añadido. Y sí, un poco a mí al principio me pareció algo fuera de lugar, incluso era fácil observar un cierto cachondeo entre el público local que pese a todo, en ningún momento intentó disimular que se sabía todas las canciones. Posiblemente no fue uno de los mejores conciertos de la Venegas. Sonó algo bajo y falto de pegada, alcanzando cierta emoción al interpretar la bellísima “Lento”, pero permitió liberarse a muchos, que pasaron del cachondeo a la diversión, y que se entusiasmaron con la inteligente versión de “Sin Documentos” de Los Rodríguez con la que cerró no el concierto pero sí muchas bocas.

Antes de que terminara Julieta Venegas, parte de alababarada fuimos a ver el concierto de PAOLO NUTINI, una de esas bandas que aparecieron en letras grandes en el cartel sin ser excesivamente conocidos por estos lares.

Y la verdad es que el escocés también cerró bastantes bocas, y además nos lo hizo pasar de maravilla. Paolo Nutini tiene dos caras, la buenrollista cercana al pop de radiofórmula de calidad (“Candy“, “New Shoes”), y la negra swingera que hace poner patas arriba cualquier escenario (“Pencil full of lead“, “Coming Up Easy“) Acompañado por una gran banda donde destaca su sección de vientos, el chico canta bien, tiene presencia y se mueve de maravilla en el escenario, por lo que se ganó hasta al apuntador. Y de paso hizo una versión a la “americana” de “Over and Over” de Hot Chip y ya nos hizo directamente fans. El final, con trompetas a toda velocidad, voz rota y la banda a tope fue de lo mejor que vimos en el Escenario Maravillas.

Mientras Paolo terminaba su concierto, en el Escenario FiberFIB se reunía un curioso y amplio número de músicos encima del escenario. Otro de los conciertos más peculiares y apetecibles del cartel iba a dar comienzo: CONGOTRONICS vs ROCKERS

Espectacular e irrepetible el desembarco de esta banda de bandas, que combina lo mejor de lo más moderno de la música tradicional congoleña (Konono nº1, Kassai Allstars), con lo más intrépido y personal del hemisferio norte (Juana Molina, Wildbirds & Peacedrums, Skeletons, Deerhof). Más de dos horas de rito multicultural, de comunión sonora, de baile incansable, que sirvió de sorprendente lección sobre cómo relativizar todo, o sobre que nada es intocable. Porque lo cierto es que justo cuando lo más de lo más es dejarse influir por según que ritmos y culturas, llegan estos señores y ningunean sin saberlo ni pretenderlo, al Guincho, al Vampire, al tropicalismo y otros cuantos ismos de temporada, y a uno le queda la agridulce sensación de que cualquier desarrollo de cualquiera de los temas del repertorio de Congotronics, podría merendarse de un solo bocado todo un flamante álbum de Animal Collective. Es como para reflexionar.

Las dos horas de Congotronics daban mucho de sí, tanto como para irse a ver a PLAN B y volver. Alababarada se desmembró y cada uno hizo su marcha, juntándonos al final para darlo todo y aplaudir con los africanos y su mestizaje rock.

Más música negra en el Maravillas de la mano de Plan B, que venía a presentar uno de los mejores discos del año para esta página web, The Defamation of Strickland Banks. Buen soul negro de la mano de un ¿ex?-rapero blanco. El concierto comenzó con el BeatBox de Faith SFX que calentó a la muchachada haciendo un repaso vocal de temas conocidos, entre ellos el Barbara Streisand, algo de los Prodigy, algún tema house de los conocídimos y unos fraseos maravillosos del “ain’t no sunshine”… un momento único de los que guardarse de este FIB. Pero lo mejor fue el punto friqui con voz metalizada diciendo “I’m Optimus Prime. Autobots, transform and advance”. El año que viene que le den un concierto entero a este hombre y en el grande.
Después, con la gente de subidón apareció Plan B y su banda, elegantes, de traje todos junto a dos coristas negras como mandan los cánones del soul. Repasó todos sus grandes temas del último disco, “She said“, “Writting’s on the wall” (que nos encanta a los fans de Charles and Eddie), “Stay too long”, y sobre todo el momento “Praying”, donde todo el mundo enloqueció. Él, sin duda, fantástico sobre el escenario, moviéndose, elegante, con flow y sobre todo cantando muy bien, con negritud. Entre el repertorio incluyó dos versiones, “Stand by me” en la que volvió a tener protagonismo Faith SFX y una emocionantísima Runnaway de Kanye West… Quizá el año que viene sea Kanye quien haga una versión de Plan B.

Por curiosidad y rigor informtativo, ya que nunca me habían llamado la atención (y porque el FIBClub estaba a tope para ver a Crystal Fighters y nos dio algo de pereza) aparecimos en el escenario Maravillas, con un ratio británicos-resto del mundo histórico, a ver a los cabezas de cartel del Jueves de 2011, la banda de Mike Skinner, THE STREETS.

Y vuelvo a decir que nunca me han llamado la atención, nunca les he seguido, ya que al no entender las letras su propuesta creo que pierde mucho. Pero allí nos presentamos, y allí se presentaron, con una banda en condiciones (2 guitarras, bajo, teclados y programaciones, cantante de apoyo y batería) y comenzaron su show. The Streets mezclan de forma única el rap y el rock, con algún tinte de soul y hasta con toques y estribillos de radiofórmula. Mike Skinner se quitó la camiseta en cero coma, y se subía a un amplificador para interactuar con el público. Me pasé todo el concierto preguntándome si me gustaba o no me gustaba lo que veía y escuchaba, pero allí estaba, viendo pasar canción tras canción (muy buenos en esto, el ritmo del concierto nunca decae, apenas hay pausas, los cambios muchas veces son imperceptibles hasta que no empiezan a cantar) y viendo disfrutar al público británico, que se lo pasaba en grande. La interacción con el público también ayudó, con infinitos “Can you see me?”, invitaciones a bailar, a sentarse en el suelo para luego levantarse de golpe y finalmente despedirse de todos, ya que es su última gira. Destacamos la voz del guitarra, nos pasamos un buen rato buscando a la chica que les hacía los coros hasta que nos dimos cuenta que era ese chico calvete y blanquito el que tenía esa voz tan aguda y soulera que tan bien adornaba muchas canciones. Los fans salieron encantados. Los no iniciados… pues de todo habrá. Yo todavía no lo se.

Y para la ex carpa grande que nos fuimos otra vez. El FiberFIB estaba a reventar esperando que comenzara el show de CHASE AND STATUS, una de las bandas más demandadas este año en el mundo de los lives electrónicos festivaleros.

Sobre el escenario pantallas, una guitarra, teclados y cacharritos tras una C y una S de metal, y una curiosa y enorme batería con los platos colgados de una estructura en forma de arco. Y un animador o toaster al que acabas por querer tirar una piedra de tanto repetir Fucking, Benicassim, Make fucking Noise y demás lindezas. El concierto sin duda fue un desparrame, con la gente bailando y saltando sin parar, pese a que basan mucho su sonido en el dubstep, ese ritmo tan de moda y que todavía nadie ha aprendido a bailar, y que a veces es un poco bajonero, sobretodo cuando viene un subidón y te quedas como a medias. Cosa que no sucedía cuando tiraban de drum’n'bass, claro. Al principio tiraron de voces grabadas, sacando a los cantantes originales por las pantallas, y al final fueron saliendo hasta tres cantantes de verdad, lo que daba más presencia al espectáculo. Tiene un punto de garrulismo y hooliganismo importante, pero canciones como “Flashing Lights”, “Let you Go” o “No problem” son infalibles y lo dimos todo. Una pena que al final no tocaran “End Credits” con el cantante de Plan B, habría sido un gran final.

Y de una banda de electrónica garrafonera, a otra más grande si cabe. PENDULUM venían con la vitola de ser una de las bandas electrónicas del año en cuanto a giras, y más habiendo aparecido en grandes letras en todos los festivales en los que tocan. Y para allá que nos fuimos tras pasar un rato a saludar a Mendieta mientras pinchaba con Juan Vitoria e hija bajo el pseudónimo de GASTEIZ GANG

El set de Pendulum era espectacular, con una gran tela con el nombre del grupo en la parte trasera, con una red de focos de luces estroboscópicas delante, y una especie de árboles de metal con focos en sus ramas, que cuando funcionaban daban la sensación de estar tocando en una especie de fiesta retrofuturista a lo rave de Matrix2, pero sin cámaras lentas. Musicalmente aquello es bastante indescriptible, sobretodo al principio, donde, con un sonidazo espectacular eso sí, parece que se dedicaron a hacernos un resumen de lo que iban a mostrar, con mucho ruido, mucho beat, un poco de dubstep con unos bajos que tiraban para atrás y otro poco de drum’n’bass. Y tras eso, pues mucho tecladito acelerado a ritmo de drum’n’bass, mucho bajo gordo, mucha locura en el público y, de nuevo, mucho “Benicàssim, make fucking noise, fucking fucking…” Los mejores momentos en mi opinión fueron los más facilones, cuando cantan de verdad y se transforman en unos linkin park remezclados. Más que nada porque eso sí parecen canciones. La muchachada guiri y local parece que lo pasó bien y allí se perdieron más chanclas que en un tifón del Pacífico, pero aquello fue garrafón garrafón no apto para todos los públicos. Suerte que había otras opciones en forma de dj.

Y tras Pendulum y la saturación de bajos, puestos a tocar todos los palos, aparecimos en la sesión de GUILLE MILKIWAY a ritmo de “Love is in the air”, “Debaser” o “Demolición” de los Saicos, versión Wau y los Arrrrghs. Poca gente al principio pero se fue llenando la cosa gracias al reclamo de los temazos. “Surfing USA”, Michael Jackson y hasta “Take on me” versión surf instrumental salieron de los platos, perdón, de los dos Macs con los que pinchaba Guille.
Y corriendo a casa, que queda mucho FIB por delante.

Texto: Acid Queen, Antoñita la Fantástica y maiquel_nait
Fotos: Mari Lúmix (Inicial, Layabouts, Antilles, Anna Calvi, Russian Red, Julieta Venegas)
Resto: Liberto Peiró y Óscar L. Tejeda, extraídas del Flickr del FIB

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Comentarios:

Felicitats per la crònica, es nota que ho passàreu de p.m. Llegint-ho, fins i tot m’han fet vindre ganes d’haver anat…
I he tornat a recordar la crònica del Primavera, quan malparlaves de l’organització: quina diferència i quin misteri que el festival barceloní no pose més barres, amb la pasta de més que guanyarien… Si fins i tot el Sónar està més que cobert!

Lo dijo Dj Pay el 23.07.2011 a las 11:40

ya que no estuvisteis ninguno en Crystal Fighters decir que estuvieron estupendos, yo llevaba un poco de susto porque me habían dicho que en Madrid salieron ciegos y no molaron nada… pues no, menos mal, salieron en perfecto estado, tocando todos los temazos desde “plage” , “Solar system” “I love London”, “Champion Sound” y acabando con “At home” Y “Xtatic Truth” con todo el mundo enloquecido…. que subidón…

Decir que lo que más me sorprendió porque no esperaba mucho fue Paolo Nutini, después Plan B y por último los Congotronics que estuvieron muy bien pero merendarse a Animal Collective para mí es mucho decir… yo no los cambio, les faltaba un poco de “chu chu”….

Decir también que Russian Red estuvieron estupendos! me da igual si no queda moderno decirlo.

Lo dijo Gatita norte el 23.07.2011 a las 20:22

Ah! Organización 8 (no les doy un 10 porque faltan baños de tías en el escenario maravillas y por no dar un mísero papel con los horarios cuando te ponen la pulsera)….. vendían el abono de 2012 a 125 euros… ¿por qué no me lo compré?… me cagüen..

Lo dijo Gatita norte el 23.07.2011 a las 20:25

Lo dijo Dj Pay el 24.07.2011 a las 18:42

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