Crónica alababarada Primavera Sound 2010. El Sábado.

alababarada en el primavera sound
Alababarada en el Primavera Sound 2010

Tras el llenazo del viernes, todo apuntaba a otra jornada con bastante gente, pero sin llegar al extremo del día anterior. La venta de entradas de día tenía la culpa, claro. Sobre el papel, varios solapes dolorosos y un fin de fiesta con olor a comienzos de la electrónica de baile, y al electropop que prometía. El día salió algo más soleado, así que para el Fórum nos fuimos más ligeros al no llevar el chubasquero. Y esto fue lo que vimos, y lo que nos pareció.

Dr. Dog (Escenario San Miguel 18:45)
Dr. Dog
Abriendo el escenario grande a pleno sol, el último día de festival, nos encontramos a Dr. Dog. Poco sabíamos de ellos, pero nos acercamos a verlos tras las buenas referencias que habíamos leído. Lo que nos encontramos fue una banda de rock americana, que alternaba vocalistas y momentos más rock con más pop, e incluso más soul. Al no haber mucha gente se montó un ambiente muy propicio para disfrutar, cerveza en mano, de lo que allí se nos ofreció. Les seguiremos la pista. M.N.

Michael Rother & Friends presents Neu! Music (Escenario ATP, 19:00)
El espíritu de la banda que revolucionó el sonido de las cosas a principios de los 70. Rother (quien dejó Kraftwerk en 1971, para formar NEU!) reconstruyó en vivo 30 años después, con la ayuda de Steve Shelley de Sonic Youth, las claves que marcaron a músicos tan dispares como Bowie, Joy Division o Battles. Un centrifugado de bucles industriales, entre ritmos desatados y guitarras libres que sorprendió porque sonaba absolutamente contemporáneo. Un feliz reencuentro con una música inquietante que sigue sonando arriesgada pese a no haber experimentando grandes cambios. Y una inevitable sensación de si al final no será que todo lo que nos parece moderno fue inventado hace décadas por creadores que nacieron a destiempo. Brutal. A.Q.

Atlas Sound (escenario Pitchfork, 19:15)
Él solito, con una guitarra, unas bases grabadas y muchas ganas de enamorar. Así llegó Bradford Cox a los corazoncitos de los allí presentes. Tocó un tema tras otro casi sin pausa entre ellos, generando una atmósfera bastante agradable. Muchos esperábamos ver a Noah Lennox por el escenario para interpretar Walkabout, pero no hizo falta. El concierto de Atlas Sound fue de esos momentos bonitos, dulces y tranquilos del festival. TY

Tras Dr. Dog nos acercamos a ver a Nana Grizol, cuyo disco nos gustaba mucho, pero lo que encontramos nos decepcionó un tanto, ya que si bien en el disco suenan algo destartalados y con este sonido indie americano lo-fi tan de moda, en directo podrían mejorar ese acabado. Entre esto y que llevaban doble batería, que se llevaban todo el protagonismo que debían tener las canciones, como que descansamos un poco en las gradas y nos fuimos hacia el escenario ATP a ver un poco de Sian Alice Group, un grupo que nos gustó bastante pese a tener que irnos al ratito de empezar para coger sitio para Florence. Una suerte de post-rock o post-metal o post algo, con la peculiaridad de la presencia y la voz de la tal Alice, que le daba un punto hasta de sensualidad a las canciones.

Florence & The Machine (Escenario San Miguel, 20:50)
Florence and The Machine

Con un cierto toque de infantil inocencia, un disfraz de hippie renacentista, y un amplio repertorio de poses sexys de diva guerrillera, apareció Florence en escena.
Y con sus mejores canciones disparadas como metralla de percusiones y puestas a disposición absoluta de esa voz arrogante y espectacular que posee. La banda, muy de acompañamiento, cumplió su papel sonando demasiado discreta temerosa de robarle unos segundos de protagonismo, lo que ayudaba a sobredimensionar si cabe más, su presencia escénica. Excesos a parte, Florence brilló y estuvo divertida y alocada, y nos deseó feliz navidad, creyendo que era así como el castellano se deseaba feliz cumpleaños, en un momento de máximo surrealismo. Florence es guapa, y sabe estar, componer y cantar. Tal vez por eso, parece no pertenecer a este mundo. A.Q.

Standstill (Escenario Adidas Originas, 21:00)
El final de la tarde, un escenario junto al mar, una cerveza fresca y una de las mejores bandas españolas actuales. ¿Acaso había algo que pudiese fallar? Standstill abrió fuerte con Todos de pie, tuba incluída, y continuó con un set más centrado en recordar su maravilloso Vivalaguerra. ¿Por qué me llamas a estas horas? y 1,2,3 sol convirtieron el concierto en un karaoke para los fans y en fans a todo el que todavía no lo era. TY

The Antlers (Escenario Pitchfork, 21:45)

Uno de los momentos más emocionantes de todo el festival. Los dramáticos solapes hicieron que no hubiese mucho público, hecho que se agradecía sobremanera en esta edición. Pero además en este caso consiguió que el ambiente fuera mucho más íntimo. En temas como Sylvia o Bear parecía que el Pitchfork se caía de la emoción que se vivía. La voz de Peter Silberman, su forma de tocar la guitarra y un final de concierto apoteósico y ruidoso, ayudaron también a hacer de este uno de los mejores directos de toda la edición. TY

Grizzly Bear (Escenario Ray-Ban, 21:55)
Para mí, lo mejor de este PS. Grizzly Bear son una banda hipnótica cargada de matices, con armonías vocales de primer orden, canciones deconstruídas pero redondas, y un sonido impecable. Un elegante abrigo de psicodelia contemporánea y pop libre, con arreglos creativos, que no interfiere el alcance de unas canciones perfectas. Más allá del celebrado “Two Weeks” y ese piano irresistible, los Grizzly desplegaron una intensidad que alcanzó su mejor momento en esa obra maestra de hace ya unos años llamada “Knife”. Solo ellos consiguen sonar a Pink Floyd o a los Beach Boys más endrogados sin resultar ni rancios ni oportunistas, sino todo lo contrario. Grizzly Bear son la vuelta de tuerca que necesitaba el rock, para alcanzar el futuro y la vanguardia a estas alturas de siglo XXI. Ellos y otros colectivos animales, saben muy bien lo que tienen entre manos. A.Q.

Camarón, La Leyenda del Tiempo 30 años después (auditori, 22:00)
Camarón
En un momento de duda existencial parte de Alababarada decidió encaminarse hacia el Auditori, aprovechando la oportunidad de poder asistir al homenaje que se le hacía (desde la alegría y sin nostalgia, como bien dijeron al principio) a La Leyenda del Tiempo. El despliegue era de gala, con gente al toque, palmeros/cantaores, piano, bajo, guitarra eléctrica, dos percusionistas, flauta travesera / saxofón… más los cantaores principales, baile, Kiko Veneno… El homenaje se basó en interpretár el disco de Camarón en clave flamenco-jazz, lo que gustó a unos y, fiel al estilo y a la leyenda del disco, molestó a otros. El espectáculo quitó protagonismo al flamenco más puro en ocasiones, para acercarlo al jazz, pero de forma fiel al original, que ya de por sí tampoco es el paradigma del flamenco ortodoxo. Empezaron con una versión instrumental de la canción que da título al disco, y terminaron con ella cantada. A partir de medio concierto la gente comenzó a desfilar rumbo al abismo de las 23:00, esa franja horaria donde incomprensiblemente comenzaban 4 conciertos a la vez. Entre ellos, nosotros. Nos quedamos sin “Volando voy” con Kiko Veneno, pero disfrutamos de la Tarara, al menos. M.N.

Built to Spill (Escenario ATP, 23:00)
 Built to Spill
Porque quisimos coger sitio para Built to Spill, previendo el (por otro lado fácil de prever) llenazo absoluto en el escenario ATP. Como así fue, llegando bastante antes, nos tocó verlo desde el inclinado césped de al lado de las gradas. Pero al menos no nos taparon demasiado y se escuchó más o menos bien. La banda hizo un buen concierto, con un setlist equilibrado y soltando temazos a porrillo (no sonó “Cars”, eso sí), con un momento cumbre en Goin’ against your mind. Todo perfecto? Pues no, porque pareció que ellos mismos se quisieran autoboicotear y el cantante se pasó todo el concierto quejándose del sonido de los monitores, tocando tras las primeras canciones como con mala gana, quejándose del volumen del bombo de la batería, … y encima quedándose cada vez con menos voz. Segunda vez que vienen y segunda vez que se quedan en un buen concierto pudiendo haber hecho uno memorable. Y es una pena. M.N.

Tras Built to Spill hicimos una incursión sorpresa en la zona de comidas (luego vimos que en el Vice vendían bocadillos de embutido, epic fail) y corriendo para el otro lado en busca de Gary Numan. Pasando al lado del Adidas Originals escuchamos unos extraños gritos que nos hicieron saber que el concierto de Za! acababa de empezar. Y allí nos comimos la cena, viendo a dos tipos hacer el loco ahora soltando palabras sin sentido y onomatopeyas, y creando bucles con ellas, ahora dándole caña a la batería, ahora haciendo ruido con la guitarra… La primera canción hizo criba entre el público, luego se moderaron y demostraron por qué están considerados como estandarte de la música experimental y de vanguardia, la improvisación rock y sí, el ruido, dentro de la música nacional. Y casi europea, ya que tocan casi tanto fuera como dentro. Tras un buen rato de Za!, nos fuimos a ver a uno de los gurús del technopop, Gary Numan, ahora reconvertido al sonido industrial. Le habíamos dado media hora al concierto para irnos luego a ver a los Pet Shop Boys, … y eso fue ni más ni menos el tiempo que se retrasó el concierto, por lo que allí no hicimos nada más que cola para el WC. Nuevo Fail.

Pet Shop Boys (Escenario San Miguel, 1:15)
Pet Shop Boys
El mejor cierre para el escenario San Miguel. Pet Shop Boys demostraron que siguen en tan buena forma como sus directos, además de ser los reyes del synthpop. Con una escenografía inspirada en la estética píxel que algunos ya pudieron disfrutar en su gira Pandemonium, repasaron todos sus éxitos, más de los que el público recordaba. Porque Neil Tennant y Chris Lowe tienen eso, que crees que ya no pueden sorprender con más temazos y de repente aparece ese que ya no recordabas. West End Girls, Being Boring, It’s a Sin… y así una gran lista de himnos que terminaron con un buen chorro de confetti dorado encima de los asistentes del concierto más divertido del Primavera Sound 2010. TY

Orbital (Escenario Ray Ban, 3:00)
Después de los Pet Shop Boys había más ganas de bailar y nos fuimos hacia otro de los dinosaurios de la electrónica, estos ya de los 90, en su gira de retorno que se presume larga (en España, este año, 4 fechas). Y sonaron… pues a ellos mismos, claro. No se si en su nueva gira habrán innovado algo desde que dejaron de componer y de hacer conciertos, pero aquello sonó a noventero (eso sí, con sonidazo) por todas partes. Lo cual tampoco es malo, ya que aquello se podía bailar bien, y no cayeron en la zapatilla. Los visuales algo pobres (aún mola poner bombas cayendo de un avión o cadenas de montaje de fábricas? Ufff) y la duración escasa, con una horita sóla que no satisfizo a casi nadie. El momento cumbre fue la remezcla de Bon Jovi con Belinda Carlisle, con todo el mundo coreando ambos temas. Claro que luego te enteras que eso ya lo hacían en los 90, y da risa, también. Fiestón en el Ray Ban, sin duda.

Y de ahí nos fuimos (cabreados, además, porque estuvimos 15 minutos esperando para pedir una copa y nos fuimos sin ella para no esperar 15 más, y nos cortó el rollo un poco) hacia Health, que tocaban en el escenario Vice. Vimos las últimas canciones, que sonaron algo bajas de volumen y de fuerza, y mucho menos ruidosas, lo cual yo creo que es malo. Y encima no escuchamos Die Slow que es la que más nos gusta. Y de allí, con toda la marea humana, a dar lo que nos queda en la clásica sesión de Dj Coco, con todos los colegas encima del escenario (lo cual no hizo mucha gracia al Dj en algún momento), y despliegue de sombreros mexicanos y confetti y todo. Barras saturadísimas (había que ir al Vice a pedir o morirse de sed o aburrimiento ante los 4 camareros que hacían lo que podían los pobres) y retahíla de temazos de todos los tiempos, desde Elvis a Arcade Fire pasando por Ramones, The Cure, Sonic Youth, Devo o una versión de Umbrella que hizo desmelenarse (y desenmascararse) a más de un moderno y de dos.

Fin de fiesta a base de temazos que acabaron con el alba despuntanto, toma ya. Antes de eso ya salíamos del Fórum rumbo a casa con el run run de todos los años: hemos visto conciertos maravillosos pero siempre te vas con la sensación de que te has equivocado de recorrido. Habremos visto este año “El concierto del Festival?” Yo creo que, como todos los años, la respuesta es No.
Veremos en 2011.

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Comentarios:

Yo creo que si que vimos el concierto del festival, y ese fué el de standstill!!

Que pena no ver a Grizzly Bear pero es que todo no se puede, jolines…

Built to spill me gustó pero no tanto como me esperaba, jolín..
Y los PetshopBoys me encantaron, menuda puesta en escena, profesionalidad donde la haya….

Y Orbital fue una sorpresa porque me gustaron mucho, bailé muy a gusto, un puntito más ciega hubiese estado bien pero no nos dejaron…. HIJOS DE FRUTA!! menuda barra de mierd….

Al año que viene más….

Lo dijo gatita norte el 04.06.2010 a las 21:56

Coincido con Grizzly Bear, junto a Beach House y PSB para mi los conciertos del festival. Al menos de los que ví, claro.

Lo dijo Gonzalo Fernández el 05.06.2010 a las 16:49

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