Crónica alababarada FIB 2010. El Domingo

fib 2010 alababarada
Intro

Crónica por Acid Queen, Antoñita la Fantástica y maiquel_nait
Fotografías de Mari Lúmix

El domingo nos levantamos con la noticia que ya se rumoreó (no nombraremos las fuentes, tranquila Pepa) el día anterior, que fue la cancelación por segundo año consecutivo de Lily Alen, ojito, con la misma excusa! Nuevo record. Que mire a ver lo que come esta chica que siempre la semana de antes del FIB le entran cagaleras. Que se cuide, pero lejos de aquí, que ya no hay ganas de verla ni por curiosidad. Aunque quizás la organización del FIB cree una tradición y se queda su nombre escrito en los carteles de todos los años rollo plantilla de Word al lado del de Aldo Linares. Al menos el cartel de “Lily Allen cancela bla bla bla” ya lo tienen más que amortizado. Esto provocó un pequeño reajuste de horarios y cero rasgaduras de vestiduras y gritos al cielo. Lo de Morrissey moló más.
Aquí la crónica del domingo, día “grande” del FIB Heineken 2010.

La jornada de Domingo del FIB se abría, de nuevo bajo calores importantes, con I Blame Coco.
La otra hijísima en el cartel del FIB no defraudó en absoluto. Tampoco es que aquello fuera la bomba, pero la chica, con 19 años de edad, se mostró con más tablas, más presencia (con un look a lo Lolita pero de las de camisa y zapatos de chico, como haciéndose la intelectual) y más voz de la imaginada. Y tocando a primera hora, con todo el calor, ante poca gente (algo más que otros días, eso sí) y defendiendo un disco de electropop que todavía no ha sido editado, no debe ser muy fácil. Se dejó para casi el final “Caesar”, su temazo ya radiado y terminó con “Quicker”, sonrisas al público, saludos y buenas sensaciones dejadas. Además nada más terminar el concierto salió del backstage a hacerse fotos y conversar con el público, toda llana. Veremos donde llega con este proyecto.
I Blame Coco

Después, el horror: La coincidencia en horarios más terrible para alababarada sucedió a esta hora. Standstill se solapaban con Efterklang, y aquello era un drama. Como empezaron 15 minutos antes, para el Verde que nos fuimos a ver a Montefusco y compañía, con la idea de dejarlos a mitad de concierto e ir a ver a los daneses. Craso error: como también intuíamos, ciertos miembros de alababarada no pudimos apartarnos de ese escenario. Estaba claro. De rodillas, por la devoción que les profesamos, llegamos al Verde donde la jornada la abría nuestra banda preferida desde hace ya unos años, StandStill. De negro, barbudos, con pelazo y bajo un sol de justicia aprecieron los de Enric Montefusco dispuestos a presentar un set a medida de festivales, que combina temas de sus 3 últimos discos. No son las 19.00 de la tarde la hora para un grupo como ellos, pero bueno, nos conformamos aunque sólo sea por verles en el Verde del FIB. Delante de ellos un buen puñado de gente: parte de la muchachada local, los que no alargan tanto por la noche y los muy fans de StandStill. Formación clásica de conciertos al uso (no The Room) más la inclusión de un nuevo miembro tocando el trombón y que a punto estuvo de tocar “Paquito el chocolatero” a sugerencia de coña de Eric y la complacencia del público.
Empezaron el set con la emocionante “Todos en pie” que abre su último disco, y desde el primer momento se notó que estaban a gusto pese a la hora, y en sintonía con el público. También sonaron de su último disco “Adelante Bonaparte II”, “El resplandor” o “Cuando ella toca el piano”, todas cargadas de intensidad y fuerza. Pero donde más brilló la voz de Enric y la potencia de la banda en ese escenario fue en los temas de sus 2 anteriores discos, más enérgicos y feroces. “¿Por qué me llamas a estas horas?” con Enric cantándolo al universo que ronca, o “La risa funesta”. Hit emocional tras hit emocional hasta llegar a dejarnos sin aliento: “1, 2, 3 Sol”, “La mirada de los mil metros” y “Feliz en tu día”. Corto se nos hizo este conceirto, 40 minutos de StandStill pese a la intensidad se nos queda en nada. Esperemos que algún año les den una hora nocturna y una duración adecuada para ellos (2 horas, por ejemplo).
Standstill

Corriendo tras los catalanes aún pudimos ver la parte final del concierto de Efterklang, y reecontrarnos con nuestro corresponsal en el FiberFIB.
La banda danesa del sello 4AD, con el curioso Casper Clausen al frente (un tipo alto y desgarbado con mucha cara de danés, que vestía una camiseta verde imposible, bien metidita por dentro de una bermudita a cuadros, y de postre sandalias), son de lo más sorprendente y original que puede escucharse últimamente. Como una versión pop para saloncito de Grizzly Bear, cuentan con un repertorio de canciones excitantes, con muchos cambios rítmicos y preciosos juegos vocales, que combinan hábilmente los sonidos programados, con las trompetas, los pianos y un buen puñado de melodías memorables. Y es que con composiciones como “I was playing drums” se toca el cielo con toda seguridad, y con un bajista con bigotito, sonriente y descalzo como ese, se le toca la fibra a uno con la misma seguridad. Bigotitos y verdes imposibles a parte, Efterklang son una banda exquisita, que derrocha buen gusto y que envuelve a la perfección las preciosas canciones que poseen, con arreglos juguetones y creativos que les otorgan personalidad propia. Yo ya soy fan.
Efterklang

La no comparecencia de la Allen hizo que el FibClub retrasara su apretura, y gracias a ello pudimos acercarnos a ver el concierto que lo abría, el de Marcus Doo and the Secret Family, y casi mejor, no ver ni escuchar nada de los Courteeners que a la vez tocaban en el Verde.
Los ganadores del proyecto Demo son una banda peculiar: sus miembros son españoles, franceses, escoceses y norteamericanos. No sé si esa mezcla resulta importante o es anecdótica, pero hacía mucho tiempo que no veía una banda nueva con tantas tablas, tan buenas canciones, grandes voces y un buen gusto absolutamente inusual. Pop acústico de raíces folk, tenso y profundo, que en ocasiones recuerda a Low, donde Marcus y Rocío combinan sus voces interpretando canciones sencillas y bellas, con momentos intensos y un cierto aire oscuro pero muy atractivo. Algunos estribillos redondos y una actitud profesional y dedicada, obligan a hacer pública a esta familia secreta que nadie se esperaba y que tanto bueno nos puede aportar. Les seguiremos la pista.
Marcus Doo and The Secret Family

De allí al FiberFIB par aver a una de las sensaciones noveles del año en el UK, los norirlandeses Two Door Cinema Club, que consiguieron reunir ante sí a un buen número de espectadores, tanto compatriotas como nacionales, dispuestos a ver si tras ellos hay algo más que un nuevo caso de One Hit Wander. Y bueno, la verdad es que no se si dentro de dos años darán asquito o estarán quemados, pero aquí se reivindicaron como una banda solvente, divertida y capaz de hacer bailar al respetable durante el tiempo que duró su concierto. No inventan la pólvora ni van un paso más allá que nadie, simplemente crean efectivas canciones de pop bailable, con punteos entrecortados muy agudos (escuela de Foals o Vampire Weekend, vamos) que junto con las ganas que le ponen en el escenario, y las ganas que tenía de bailar la gente hicieron de este una de las grandes revelaciones del FIB 2010 en cuanto a bandas nuevas “con tirón”.
Two Door Cinema Club

La gran beneficiada (o perjudicada) por la cancelación de Lily Allen fue su sustituta en el Escenario Verde, Ellie Goulding. Beneficiada por supuesto porque actuó ante mucho más público del que habría ido a verla de actuar la díscola británica a la vez, en un escenario más grande, con mejor sonido (y con pantallas), y en un slot preferencial, además. Perjudicada porque el Escenario se le podía quedar enorme, al tener sólo un disco y no tener, al menos por aquí, el nombre necesario para actuar como tercer nombre en el Verde. La Goulding hizo lo que pudo, lo mejor que pudo. Con su guitarra acústica al hombro, y acompañada de una corta (3 músicos) pero solvente banda, y de algún pregrabado para dar fuerza a los estribillos, fue defendiendo sus canciones, más alguna versión (una de Midlake) alternando canciones más alegres con más tranquilas. Su propuesta es más intimista, más cantautora que la de las otras voces femeninas de éxito que pueblas las listas británicas, por lo que a mucha gente no le acabó de cuadrar o de convencer, pero lo cierto es que tienen buena voz, arreglos acertados y alguna buena canción. Obviamente le falta repertorio, pero eso lo tiene fácil para solventarlo. Quizás vuelva otro año a algún festival patrio a encabezarlo, quizás acabe triunfando en la radiofórmula o quizás se quede en una apuesta fallida de la BBC. Capacidad para llegar lejos tiene.
Ellie Goulding

Y tras pasar a cenar algo, de nuevo llenazo en el FiberFIB para ver el concierto de uno de los grupos más esperados, sobretodo tras su cancelación el año pasado. Foals se presentaron enteritos y sanos y salvos, y tras un comienzo con la canción que da título a su segundo disco, soltaron de sopetón Cassius, su hit bailable más conocido. Buen golpe de efecto para decirnos a todos que son algo más que esa canción. Así, tras ese momento de sudor y saltos, el concierto se fue pausando al repasar las canciones de su segundo álbum, llegando al difícil momento “Spanish Sahara” y su comienzo casi a capella, que solventaron sin ningún problema y fue de los mejores momentos del concierto. Supieron alternar momentos más divertidos y locos, donde sus juegos de punteos quebrados lucían a gran altura, con otros más emotivos y tranquilos. Para mucha gente Foals decepcionaron por no hacer bailar, por ejemplo, como sus antecesores en ese escenario. Para mí, demostraron que un concierto es más que hacer bailar, por mucho que tengas grandes canciones que lo puedan hacer, y musicalmente se comieron a los norirlandeses, a los que les falta la variedad, la capacidad de crear ritmos y melodías tan extrañas y adictivas a la vez, y el poder crear un sonido cada vez más propio. De las bandas “nuevas” punteras del rock británico, sin duda.
Foals

Pese a estar cansados y sudados (bueno, esto aún viendo a la Filarmónica de Viena allí), nos fuimos disparados rumbo a otro de los grandes momentos “Por un FIB 2010 polémico”, como fue la entrada por la puerta grande (ya había habido algún conato, pero nunca con una gran figura, salvo Dj Shadow que es otra cosa) del hip hop en el FIB. Dizzee Rascal congregó ante sí una gran masa de gente que agitaba las manos al ritmo de sus contundentes bases. Con una potencia vocal asombrosa(al no haber instrumentos pudieron tirar de volumen cuanto quisieron), unas bases de corte festivo y electrónico (dicen las crónicas y los entendidos que la ración de Grime más purista la dio al principio) dos Mc’s de apoyo (uno de corte más gritón y otro más soulero) se pegó un hinchazón de rimas y de agitar masas al estilo apisonadora. Vestido con camiseta y gorra de los Lakers, y con cara de niño bueno, se dejó para el final sus hits más pisteros y bailables, y los menos ortodoxos también, pero que son los que le han llevado un escalón más arriba en cuanto a popularidad. Y ante un final con Dance Wiv Me, Dirtee Disco, Holiday y Bonkers, sólo se puede decir que guste más o menos, el hip hop ha llegado, desembarcado y triunfado en el FIB. Si ya lo había hecho en Sónar o Primavera Sound, tampoco habrá que hacer un drama, no? Pues eso, Fiestón.
Dizzee Rascal

El no parar nos hizo salir a mitad de Bonkers rumbo al FiberFIB par aver a otra de las bandas veteranas británicas que nos visitaban esta edición. Echo & The Bunnymen repetían en el festival y a una hora y un escenario que nos parecía un pecado perdérselos. Y allí que fuimos.
Siempre me los pierdo. Por una razón o por otra la banda de Ian McCulloch nunca es mi prioridad en el FIB. Me alegro de que este año no haya sido así. Y me sorprendió encontrarme con un sonido tan potente, tan basado en guitarras contundentes. No hubo tregua a lo largo de un concierto que sonó espectacularmente perfecto, donde la banda supo combinar potentes momentos rockistas, con intermedios oscuros y salpicaduras pop. Especialmente inmensa la interpretación de “I Think I Need it Too”, la gran joya de su última cosecha. McCullock dirige su banda como si no le costara esfuerzo, como si todo saliera solo, y mantiene el tipo con una pose creíble pero peculiar, siempre con un cigarrillo encendido presente y atención: con una parka oscura de las de doble forro y capucha que no se quitó en todo el concierto. Todavía me ahogo al recordarlo. Y por supuesto, sonó el imperecedero “The Killing Moon”, respetando el exquisito arreglo original, que para eso hablamos de una de las canciones más bellas de todos los tiempos.
Echo & The Bunnymen

Y allí que nos plantamos. En un sitio inmejorable para disfrutar del concierto. Para verlo y escucharlo perfectamente. Con ganas de ver algo grande y la esperanza de que no defraude. Allí que nos plantamos dispuestos a ver uno de los mayores espectáculos que se pueden ver en un festival (eso lo sabemos ahora), y allí que nos plantamos ante el Cabeza de Cartel del FIB 2010, la banda virtual-real Gorillaz.
Gorillaz
Y allí que se presentaron. Con 17 músicos y cantantes en escena, entre ellos como no Damon Albarn como cantante principal, director y maestro de ceremonias, y dos escuderos de lujo, los ex The Clash Paul Simonon y Mick James al bajo y guitarra. Dos percusionistas, teclistas, coros, sexteto de cuerda, más guitarras… y una enorme pantalla de altísima resolución donde lucir los dibujos de Jamie Hewlett, sus videoclips creados para la banda, videos creados ex profeso para el concierto, y demás imágenes y visuales que acompañaban la música, o se dejaban acompañar. Tras un interludio musical a base de cuerdas, mostrándonos The Plastic Beach, aparece el rapero Snoop Dog ocupando toda la pantalla, dándonos la bienvenida a tamaño lugar. Aplausos y jolgorio en general. A partir de ahí, si entrabas en el concierto y te dejabas llevar, podías pasar la hora y veinte minutos más mágica posible en un Festival.
Gorillaz
Con las colaboraciones del cantante clásico de soul Bobby Womack en la enorme Stylo (donde un Bruce Willis de 10 metros se llevó un gran aplauso) o en la emocionante Cloud of Unknowing, con la que abrieron los bises; o la japonesa Little Dragon, con la que se vivió uno de los grandes momentos en Empire Ants, cuando la canción explota en puro ritmo. O en esa locura de combinación de la orquesta siria con hip hop en White Flag. O como olvidar a toda la explanada cantando los “oh oh oh oh ohs” en “Oh Green World“. Gorillaz repasó su último disco y gran parte del anterior, haciéndolos crecer musicalmente más todavía, dándole un cuerpo, una organicidad y una presencia a las canciones que no tiene el disco. El toque humano, debe ser. Bases electrónicas y hip hoperas construídas a bases de pizzicatos de violín y teclados; bajos demoledores de los de hacer temblar el suelo; momentos de subidón con las risas diabólicas de los De La Soul en Feel Good o los bombazos con Kano o Bashy. Manos en alto y karaoke a grito pelado en Dare, risas y cámaras echando humo con los visuales de Dirty Harry; Emoción a flor de piel en Melancholy Hill o Empire Ants, y locura colectiva con la última canción, y único guiño al primer disco de la banda, el hitazo Clint Eastwood. Cuando terminó, mucha sonrisa, cara de asombro y sensación de haber visto algo grande y sentirte especial por haberlo visto, por haberlo vivido. Desde ya el concierto que encabezó el FIB 2010 y sin duda uno de los grandes momentos FIB de la historia. Es difícil de explicar si no lo has vivido, pero un gran porcentaje de público diría lo mismo. Queda en el recuerdo.
Gorillaz

Y tras Gorillaz, sentada en la explanada, litros para rehidratarnos y a esperar a Leftfield, una de las incógnitas FIB 2010, puesto que volvían desde los 90 (bueno, volvía uno de los dos miembros fundadores, con casi toda la banda al completo, eso sí) y por aquí nunca acabaron de ser tan conocidos o reivindicados como otros grupos electrónicos de su generación. Su comeback no había levantado un gran revuelo, y allí nos disponíamos a ver si había valido la pena apostar por ellos, o si había sido un error.
Y la cosa salió cara. Cara de la moneda, me refiero. Leftfield nos ofreció uno de los cierres más potentes, agotadores y espectaculares que se recuerdan en un FIB (a la altura de LCD Soundsystem o Los Chemical en su época). Aprovechando que los Gorillaz pasaban por allí, utilizaron su pantalla para poner los visuales, y aquello subió enteros y se convirtió en un espectáculo visual y sónico brutal. Con la única concesión a la calma con la bristoliana “Original”, con la cantante enfundada en un espectacular mono plateado, Leftfield dieron un repaso a su Leftism y parte de lo demás sin concesiones, reivindicándose o dándose a conocer ante la muchachada, que atónita (yo creo que pocos se esperaban aquello) no paraba de dar lo poco ya que quedaba, de sudar, de compartir líquidos y de bailar como posesos. Poco se puede hacer ante un “Afro Left” de más de diez minutos, ante el “Africa Shox” con el que casi terminan el concierto y con nosotros, y ante el bis con “Phat Planet”, con unos bajos que se escucharían posiblemente hasta en Sagunto. Sonido brutal, limpio y actualizado, pose, instrumentos de verdad junto a cacharritos, cantantes, batería de verdad, canciones de desarrollos largos y bases certeras… Aquello se convirtió en la rave fin de fiesta por antonomasia, y se comió a más de un comeback que ha llenado más páginas y titulares que el suyo. Y más de dos. Al año que viene que los pille el Sónar; y les ponga la misma pantalla, claro.
Leftfield

Tras aquello, sólo nos faltaba esperar el mejor momento de todos los FIBs del mundo: el Vals final. Ya sea entrenando durante meses, o improvisando tanto los pasos como los portés y sobretodo el estilo, nos dimos unos elegantes bailes a ritmo del Danubio Azul, sacamos nuestro lado más histrión y deshinibido, y acabamos innovando y regalándole al mundo el concepto de la conga Vals. Así, de gratis. Alababarada departamento de I+D a pleno rendimiento. La verdad es que hay pocas formas de terminar un Festival de forma más divertida.
Y tras aplaudir a los técnicos, y ver cómo se quedaba la explanada del Verde vacía de gente y hecha unos zorros, nos fuimos rumbo a “las carpas” para terminar nuestra experiencia FIB 2010. Así, bailamos a ritmo de Funkagenda sobretodo cuando se pusieron más rockeros y nos metieron el manido y clásico “Seven Nation Army“, que a esas horas revive a un muerto y le hace ponerse a dar palmas al ritmo; la carpa pop y sus omnipresentes temazos (cuántas veces sonarían de The Drums o “La revolución sexual”?), Idem de lo mismo con lo anterior, y, ya amenazando con amanecer, nos retiramos hacia el pueblo a ritmo de la zapatillaca que salía de la carpa pequeña. Esta vez, con una sonrisa más grande y una sensación mucho mejor que la del año pasado. Que se repita.

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Comentarios:

La verdad es que poner a Gorillaz el domingo fue un acierto, a mí me dejó una sensación de felicidad y de “yo estuve en el concierto de Gorillaz del FIB 2010″ que no tiene precio (me duró varios días)… recuerdo el final del concierto, todos mirandonos sin hablar, porque no hacía falta….. Esta tarde han puesto en MTV2 el video de Melancholy Hill y me he acordado de ese momento en el concierto, de como se veía esa pedazo de pantalla, que parecía que estabas dentro del video, de como sonaba… y se me han puesto los pelos de punta varias veces……

Como habeís comentado al final de la crónica, no se puede explicar con palabras, solo lo pueden entender los que estuvieron…..

HASTA EL AÑO QUE VIENE.

Lo dijo gatita norte el 02.08.2010 a las 23:37

Y para hablar tambien de otros grupos (el domingo fue uno de los mejores días), comentar:
Standstill contagiaron el buen rollo que llevaban, he descubierto la canción “cuando ella toca el piano”, tremenda!!;
Foals y Echo & The Bunnymen sonaron tremendos;
Efterlang hay que seguirles la pista, pena que solo pude oir dos canciones;
Dizzee Rascal, levanta-pistas con los temazos “holiday” y “bonkers”, que manera de bailar XD y eso que el hip hop no me va mucho… ;
y Letfield, tremendos!! mil patadas a Orbital y eso que fué lo que más me gustó de la electronica del Primavera S de este año…

En definitiva, me pido un cartel como este al año que viene, y por mí, puede poner otra atracción de feria si quiere….

Lo dijo gatita norte el 02.08.2010 a las 23:46

yo flipé con el de Eferklnag, si sale así vestido para tocar, no me quiero ni imaginar como va para andar por casa… que raro era el tío.

La Conga Vals cabeza de cartel el año que viene.

Lo dijo Antoñita la Fantástica el 03.08.2010 a las 10:40

Arghhhhhhshshhshhshhshs !!! No me voy a perdonar en la vida no haber visto a Gorilaz y si encima estais vosotros para recordarmelo, menos…snif snif…

Lo dijo Bekapop el 04.08.2010 a las 21:47

Gorillaz no fue para tanto… un concierto que sólo recordarlo te pone los pelos de punta y te entrecorta el habla, y eso sin ser fan, no, no creo que sea para tanto… hubiera preferido a Micah P. en el verde.

jur, jur…

Lo dijo Antoñita la Fantástica el 05.08.2010 a las 12:44

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