Lo mejor de 2011: Singles y “Couples” nacionales para maiquel_nait


En un alarde de originalidad e ínfulas de protagonismo, he decidido crear una nueva vuelta de tuerca en el apoltronado mundo de las listas de lo mejor del año, y creado la sección “couples” del año, o lo que es lo mismo, qué par de canciones son mis favoritas.
Sí, lo confieso, todo se debe a que era incapaz de elegir una canción de Nacho Vegas, qué pasa?
Auguro fracaso absoluto. Pero los premios son para los valientes, y aquí estoy. Luego también he puesto una retahíla de hits, que debían tener su reconocimientos aunque de esta manera tan cutre. Este año resulta que he escuchado poca música internacional de 2011, por lo que no haré listas de internacional. Viva la libertad!
Pues eso, empiezo con mi paseo por los mejores Par de canciones del año, o lista de couples (o twins, o doubles, o a saber)

1. Nacho Vegas – “La Gran Broma Final” + “Cómo hacer crac”, de “La Zona Sucia” y “Cómo hacer crac” EP
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Nacho Vegas de nuevo, sí. Lo siento, pero no puedo remediarlo. Mira que su último disco no me convenció como los anteriores, pero casi a fin de año saca EP y acabo en pie aplaudiendo y vitoreando. Enorme. “La Gran Broma Final” es sin duda el mejor single de “La Zona Sucia”, y uno de los hits atemporales del asturiano; y “Cómo hacer crac” la punta de lanza del EP del mismo nombre. Ambas canciones 100% Nacho Vegas, con una melodía que se repite y una larga letra que, cargada tanto de ironía como de mala leche y casi desesperación, nos describen una ruptura amorosa en una y una situación económica, política y social que la acerca también al crac del título. Indudable ganador.

2. Pumuky “Quinta da Regaleira” + “Causa vs efecto”, de Plus Ultra
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Discazo del canario, en mi TOP3 del año, llenito de hits de pop sutil, épico y envolvente. De entre ellos, me quedo con estos dos, que comparten tanto la inmediatez como la presencia de unas melodías, voz y teclados que te envuelven y abrazan: “Quinta de Regaleira” y su histora de misterios, pasiones y amantes nadando mar adentro hasta perder de vista al perseguido, y “Causa vs efecto”, con una producción que recuerda a su anterior disco, corrientes de electricidad y ruiditos planeando a lo largo de la canción, voces dobladas y una melodía pegadiza pese a carecer de estribillo.

3. Nudozurdo – “Prometo hacerte daño” – “No me toquéis”, de “Tara, motor, hembra”
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Este podría ser mi disco nacional del año. De hecho, anuncio que lo es. Vuelvo a anunciar lo que me gustan las canciones largas, con melodías que se repiten, y si a eso le añadimos un punto tortuoso y oscurillo ya lo bordan. En el disco podría encontrar 4-5 canciones por las que valdría la pena recordar 2011, pero me quedo con esta dupla: “Prometo hacerte daño”, o el acercamiento al hit al uso pero versión Nudozurdo, con ese punto retorcido tanto en la música como en la letra; y “No me toquéis”, más melodías cíclicas, más letras inquietantes, y un juego de guitarra y bajo de los que hacen darse cuenta lo que significa base rítmica. Y esa subida de medio tono, uff. Grande.

4. Antònia Font – “Calgary88″ + “Els canons de Navarone”, de “Lamparetes”
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Como casi siempre sucede, Antònia Font nos muestran una colección de canciones de lo más variopintas e irregulares. “Lamparetes” no es un disco fácil, sobretodo en su segunda mitad, pero como suele ocurrir con los mallorquines, esconde alguna de esas joyas de pop marciano que les han dado popularidad. Podría elegir unas cuantas, pero me quedo con “Calgary 88”, la más inmediata, la que más funciona, el hit del disco. Una pedazo de canción pop con unas estrofas espectaculares, una producción perfecta y una narración sencilla y precisa sobre una pareja de patinadores españoles que se casan en directo tras ganar la medalla de oro en las olimpiadas del 88. Tan surrealista como brillante. Y “Els canons de Navarone”, quizás lo opuesto a la anterior, más dura, más difícil, pero de una belleza y una discreta intensidad que sobrecoge. Las mejores estrofas vs el mejor estribillo. Wa Yeah!

5. La Casa Azul – “Los chicos hoy saltarán a la pista” + “La Polinesia Meridional” de “La Polinesia Meridional”
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Y seguimos con los hitos nacionales del año. La Casa Azul presentaba posiblemente su disco más difícil tras el éxito de “La revolución sexual” y no ha decepcionado sino que le podemos dar la medalla de WIN porque el tipo se ha currado una ristra de himnos pop sin tapujos, y sin prejuicios. Para mí el hit sin discusión del disco es “Los chicos hoy saltarán a la pista”, irresistible invitación a bailar y a darlo todo, con una producción y unas melodías que suenan tan clásicas como vanguardistas, y tan de allí como de aquí. Y como contrapunto, “La Polinesia Meridional”, la canción con el tempo más pausado del disco y con un sonido igualmente clásico, un bajo muy negrata, un aire Barry White y una producción cuidada hasta el milímetro. Guille Milkiway se ha hecho adulto, celebrémoslo, pues.

6. Disco! Las palmeras – “Desde hoy perfecto” + “A los indecisos”, de “Nihil Obstat”
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Una de las revelaciones del año, y uno de mis discos preferidos del mismo. Y con un directo brutalérrimo, además. Su disco es uno de los grandes tortazos en la cara de 2011, un hit tras hit repleto de guitarrazos, ritmos brutales, una cuerda de bajo atada a una guitarra y letras inteligentes con cierto aire político y social sin caer en lo obvio o lo fácil. Dos temazos: “Desde hoy perfecto”, la más pinchable y poguera, quizás y con ese momento “Escuchad mi voz, se que tendré razón a partir de hoy”. Y “A los indecisos”, pura intensidad pese a su ritmo nada acelerado, y con un crescendo, subidón o estribillo de los de echar el resto y poguear como un loco aunque sea en casa o en el autobús. Qué nervios!

7. Manos de topo – “Tus siete diferencias” + “Mejor sin pijama” de “Escapar con el Anticiclón”
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Otros que han pasado la reválida del difícil tercer disco, y con nota, son Manos de Topo, uno de los grupos más queridos y también “odiados” por los miembros de alababarada. Yo soy de los fans. Tercer disco, y quizás el mejor de todos, una vez pasado el factor sorpresa, gracias a la producción de The New Raemon y la preferencia de la banda a dejar de sonar tan lo-fi (o amateurs, vamos) y pasarse a las guitarras eléctricas y los teclados de verdad. Y todo eso sin perder la frescura y el ingenio que atesoran. Eso sí, la voz de Miguel Ángel Blanca (la voz de la discordia como inteligentemente tituló Mondosonoro) sigue estando allí. Tú mismo. Dos canciones? “Tus siete diferencias” y “Mejor sin pijama”, dos de los mejores ejemplos de “los nuevos Manos de Topo”. Letras brillantes, golpes de humor, surrealismo y realidad, perdedores y resignados, y bien arropados por instrumentos, arreglos y juegos de voces. E nor mes.

8. Lisabö – “Ez Zaitut Somatu Iristen” + “Ezereza Mugak” de “Animalia Lotsautuen Putzua”

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Otra de mis debilidades. Los vascos Lisabö han presentado por fin nuevo trabajo tras demasiado tiempo sin saberse nada de ellos. Cambios de formación pero mismo espíritu, de hecho el sonido y el concepto del disco son muy similares a los de su anterior disco, Ezlekuak. Es un disco difícil, por supuesto, pero al que ayuda entrar ver a estas bestias pardas en directo. Me quedo con dos canciones, que muestran lo que hace que me gusten Lisabö: la mezcla entre tormenta y calma, los crescendos, los juegos de guitarras medio disonantes, la voz a grito pelao (pero donde toca, eh?) y una intensidad ahora latente, ahora patente, que te mantiene en vilo y no te suelta hasta que termina el disco. La segunda es “la balada”, 8 minutitos que pasan sin darnos cuenta.

9. Nacho Umbert & La compañía – “No os creáis ni la mitad” + “El mort i el degollat” de “No os creáis ni la mitad”
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Y pasamos del post-hardcore a una canción de autor acústica, muy limpia, muy sencilla, muy agradable, con letras inteligentes, cargadas de ironía, que muestran a Nacho Umbert como uno de los mejores contadores de historias del pop patrio y con una curiosa (y desprejuiciada) mezcla de catalán y castellano en sus canciones. “No os creáis ni la mitad” pone nombre al disco y es una de las canciones que más rápido se quedan en la cabeza, que más fácil llegan. Un ritmo trotón, un punteo de guitarra que acompaña a la voz, y un teclado y un violoncello dando un toque de sutileza y contemporaneidad. Historia cotidiana cantada de forma cercana y amable. Y “El mort i el degollat”, basado en el refrán típico valenciano, cuenta la surrealista historia de celos en el cementerio entre un muerto y un degollado por problemas de popularidad.

10. Fernando Alfaro – “Extintor de Infiernos” + “Camisa Hawaiana de fuerza” de “La vida es extraña y rara”
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Y he aquí un grande. Uno de los grandes discos de principios de año. Fernando Alfaro ha vuelto a regalarnos un puñado de canciones 100% él, con sus neuras, sus referencias y sus malditismos, sus juegos con la muerte, con el amor y con la vida. Y esta vez, con un toque jazzy a cargo de Refree, su productor. “Extintor de infiernos” sería mi mejor canción del año si no fuera tan no se, desconcertante, con una primera parte algo confusa (en la letra) y un epílogo algo forzado. Pero su parte media es simplemente deslumbrante y sobrecogedora. Sin más que una melodía repitiéndose mientras Alfaro nos cuenta sus pensamientos tras despertarse dentro de un ataúd. “Nunca sentí mi vida como ahora que la pierdo”. Brutal. Y como contrapunto, “Camisa Hawaiana de Fuerza”, una luminosa historia de amor loco donde el amante se siente atado a una persona pero la mar de a gusto. “Subía de dos en dos las escaleras de tu corazón, si era una escalera de Escher me daba igual”. Reverencias.

11. Manel – “Benvolgut” + “Boomerang” de “10 milles per a veure una bona armadura”
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Manel tenían la difícil tarea de “estar a la altura”. Su segundo disco decepcionó en principio por su pérdida de ese aire mediterráneo, y esa sencillez tan cercana de su debut. Pero el disco ahí está, se sigue dejando escuchar, tiene su manita de temazos y han vuelto a ser disco de oro en este país, a estas alturas, y cantando en catalán. “Benvolgut” es una simpática canción que dedica alguien al ex novio de su pareja. Una historia divertida donde podemos vernos reflejados, repleta de anécdotas y ese tono de “ye tío, gracias por dejarla”, sobre un mar de trombones y un eterno crescendo que hacen la canción irresistible; y “Boomerang“, la canción más alegre del disco, otra cotidiana, divertida y bastante menos anodina de lo que parece a simple vista historia acerca de unos preadolescentes y sus problemas a la hora de hacer funcionar el boomerang que les ha regalado su tío en una comida familiar. El estribillo parece que da bajona pero no, es justo el momento del karaoke a grito pelao. Y de dar palmas, muuuchas palmas. Canción perfecta para ir en coche, aviso.

12. El columpio asesino – “Toro” + “Perlas” de “Diamantes”
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Irregular disco de los navarros, pero, eso sí, con tres-cuatro grandes canciones. Entre ellas, “Toro“, la más polémica, todo un temazo lastradísimo por la letra y sus avergonzantes rimas. Si la hubieran cantado en otro idioma sería lo más, pero es lo que tiene entender la letras, que también cuentan. El subidón pre estribillo “mataderos de uralita…”, me vuelve lóquer. Y “Perlas”, más calmada, menos inmediata, pero mejor trabajada. Si colgáramos nuestros errores en una cuerda podríamos hacer un collar. “Ahora sé que mal es lo mejor que lo puedo hacer” Pues eso.

13. Bigott – “Cannibal Dinner” + “Le petit Martien” de “The Orinal Soundtrack”
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A mí de Bigott me gusta casi todo: el personaje, muchas canciones, los arreglos, la variedad estilística, el surrealismo… pero no me convencen dos cosas: que sea tan fructífero que acabe colando todo, y sobretodo su inglés tan macarrónico que parece (de hecho lo será) una parodia. Me da rabia. Y mira que la fantástica marcianada de “Le petit Martien” si viniera de lejos Pitchfork la habría encumbrado a la altura de himno, y que “Cannibal Dinner” me parece una de las más brillantes reinvenciones de un personaje posibles. Toma hit bailable con aire disco.

14. Russian Red – “The Sun, the Trees” + “Everyday Everynight” de “Fuerteventura”
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Y otra que afrontaba una dificilísima reválida, quizás la más difícil de todas. Subida a la cima del Indiemainstream, adorada por muchos, odiada por otros, y sobreexpuesta hasta la extenuación, tenía todas las papeletas para presentar un disco y ser vilipendiada y devorada por las masas y medios que la ayudaron a encumbrarse. Pero, pobrecillos ellos, no ha podido ser, y Lourdes se ha currado un disco la mar de apañado, que suena fantástico, y tiene cancionacas para hartarse. Uno de los discos más bonitos del año, perfectamente producido y arreglado, y dos de los estribillos más bonitos (también, sí, qué pasa?) del año. Sin duda.

15. La Bien Querida – Queridos tamarindos – Monte de Piedad de “Fiesta”
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Y otro caso parecido, pero sin haber llegado tan lejos. No sabemos dónde están los medios y las gentes que ayudaron a crear el hype Bien Querida, pero poco o casi nada se ha hablado de este disco, y la verdad es que ni aquel era para tanto, ni este es para tan poco. Quiero decir, que no ha sacado una patata esta chica. Quizás no tenga las 2-3 canciones redondas que tenía aquel, pero este, en mi opinión, está mucho mejor producido, con mucho más tino. Y me encanta cómo ponen su voz en primer plano. Elijo dos de las canciones más arriesgadas del disco, que son, además, las que más me gustan: “Queridos tamarindos” y su ritmo bailable casi emparentado con el reggeton (uy!) y “Monte de Piedad” y el Ole tus huevos por cantar encima de un ritmo de marcha de Semana Santa.

SINGLES DEL AÑO PARA maiquel_nait:

Y eso, aparte de lo presentado aquí arriba, otros temazos que deberían aparecer y como en este hilo mando yo, pues me invento esta lista y así los pongo. Todo Jitales.

1. We are Standard – “07:45 (Bring me back home)” de “Great Estate” EP
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2. Ornamento y delito – “Bono es Dios” de “Adorno”

3. Extremoduro – “Tango suicida” de “Material defectuoso”
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4. Lüger – “Monkey’s everywhere” de “Concrete Light”
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5. Anntona – “Caramelos con droga” de “Grandes males, remedios regulares”

6. Lagartija Nick – “Supercuerdas” de “Zona de Conflicto”
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7. Odio París – “Cuando nadie pone un disco” de “Odio París”
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8. Doble pletina – “Música para cerrar las discotecas” de “Música para cerrar las discotecas” Single
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9. John Talabot – “Families” de “Families”
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10. Gilbertástico – “Todas me dejan” de “Versalles”

Podeis escuchar casi todas las canciones así seguiditas en esta lista de Spotify

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Lo mejor de 2011: la selección de Acid Queen

DISCOS DE ALLÍ

Los pelos de punta, oiga. A estas alturas de la vida, y me veo desarmado y con los pelos de punta ante la escucha de mi indiscutible número uno de este año: Bon Iver con “Bon Iver”. No lo escucho más por no entrar en trance y perder el control, pero es imposible tanta belleza y tanta emoción, en un trabajo clásico de sonido contemporáneo y un buen gusto totalmente antinatura. “Calgary” su primer single, es buena muestra de ello. Y lo mejor es lo que nos queda por disfrutar de un genio llamado Justin Vernon, responsable de todo esto.

Imagen de previsualización de YouTubeBon Iver “Calgary

Y claro, no hay manera de salir peinadito a la calle, porque los pelos se quedan bien tiesos al escuchar el esperadísimo “Metals” de Feist. Era muy complicado este trabajo después del éxito de “The Reminder”, así que Leslie Feist ha optado por huir del pelotazo y concebir un buen número de canciones bellísimas, de líneas austeras y remota calma. Lejos del bullicio, “Metals” suena a blues épico y primitivo, con canciones hermosas y arreglos corales espectaculares. Y no se puede cantar mejor. Una grabación donde se escucha hasta el aire, la respiración o el latido de su corazón. Directa al 2, por lo menos.

Imagen de previsualización de YouTubeFeist “How Come You Never Go There”

Y ya me resigno a llevar estos pelos de loca porque no puedo parar de escuchar “Father, Son, Holy Ghost” de Girls. Porque es una sucesión de canciones perfectas y arriesgadas, que abarcan desde lo más delicado y sensible, hasta el rock más sucio y desatado posible. Y todo cuadra, se complementa y se equilibra, en una grandísima colección de medios tiempos, producidos y arreglados con gran talento, que sin duda colocará definitivamente al dúo entre lo más grande del indie actual.

Imagen de previsualización de YouTubeGirls “Vomit”

En el cuatro no puedo evitar a Adele. Lo siento porque seguro que es tan petulante como dicen, y tan estúpida como insinúan. Pero lo cierto es que “21” me parece un disco perfecto de canciones perfectas que no se pueden interpretar mejor. Y me da lo mismo que venda millones de copias y guste a quien gusta de Sergio Dalma o Rod Stewart. Algo que, en cualquier caso no dejaría de ser más que un punto a favor de ese público, y uno en contra de los modernos prejuiciosos que la consideran sobrevalorada. Anda ya. Y otra cosa… para mí, también “Rolling in the deep” es la indiscutible canción del año.

Imagen de previsualización de YouTubeAdele “Rolling in the deep”

Directa al 5 una de mis debilidades: Marianne Faithfull, la musa de todas las drogodependencias que nos ha regalado “Horses and High Heels”. Grabado en New Orleans, combina temas propios y versiones, todo ello impregnado de la decadencia propia de una tierra de ricas culturas y realidad devastadora. Cabaret blues con la personalidad inconfundible de la Faithfull. Ha pasado desapercibida, pero ésta es mi personal apuesta.

Imagen de previsualización de YouTubeMarianne Faithfull “Why did we have to part?”

Tampoco ha decepcionado nada “Ceremonials”, el esperadísimo segundo álbum de Florence + The Machine. Al contrario, es uno de esos discos que crece cuanto más se escucha. Se nota el esfuerzo de su autora por estar a la altura de sí misma sin caer en obviedades de furor masivo. De poner algún pero, éste sería el exceso, vocal y musical, y ese preciosismo recargado que a veces lleva al límite y puede parar a más de uno, aunque la contundencia de bocados como “No light, no light” o “Al this and heaven too”, debería disipar cualquier duda.

Imagen de previsualización de YouTubeFlorence + The Machine “No light, no light”

Otros discos interesantes son, el también esperado nuevo largo de Fleet Foxes, “Helpless Blues”, que lejos de decepcionar abunda en la fórmula conocida llevándola a cotas más complejas. No es fácil una primera escucha, pero esta combinación entre Van Morrison y Crosby, Stills , Nash & Young, reforzada por una base musical cargada de sonidos extraordinarios y contemporaneidad es de nuevo infalible. Como “C’mon” de Low, con los mejores subidones del año, para un álbum denso, afilado y emocionante. Low es mi debilidad. También hay que destacar el sorprendente regreso de Josh Rouse, ahora con The Long Vacations, una delicia americana del mediterráneo, entre el jazz, la bossa nova y mil raíces sensibles al pop de cámara y al folk rock más clásico. Y no me olvido de lo nuevo de Wild Beast, y esa personalidad que les hace grandes, o lo de The Pains Of Being Pure at Heart, que incluye uno de los temazos del año, “Belong”, lo de Patrick Wolf en “Lupercalia” y esa elegancia supergay muy suya, y el debut de Anna Calvi, otra que si se dejara de divismos, se cambiara de ropa de vez en cuando y se tomara en serio esto, sería grande de verdad.

Imagen de previsualización de YouTube The Pains Of Being Pure at Heart “Belong”

 

DISCOS DE AQUÍ

Respecto a la producción musical española del año, me da cierto rubor reconocerlo pero creo que Guille Milkyway lo ha vuelto a hacer y “La Polinesia Meridional” de La Casa Azul me parece el disco del año. Algo muy personal mío porque pienso que es un disco divertidísimo y lleno de canciones preciosas, pero sobre todo porque es como si el autor entrara en mi mente y recolectara lo que más me gusta de la música de baile de todos los tiempos. Escuchando “La Polinesia Meridional” escucho a Cerrone y a Alec Costandinos, y escucho el catálogo de Casablanca Records, el de Salsoul y hasta lo mejor del Philadelphia Sound, y veo aparecer a Ultimate, a Musique, Gaz, Poussez, a la orquesta de Mike Theodore, la Motown y al Northern Soul…, y claro: me rindo. La Casa Azul se ha convertido en un punto y aparte, y para mi es una debilidad incontestable que me lleva a colocarlo en el número uno.

Imagen de previsualización de YouTubeLa Casa Azul “La Polinesia Meridional”

Pero de no haber existido el nuevo trabajo de Milkyway, y volviendo a la realidad, mi mejor nota iría para Fernando Alfaro y una obra maestra llamada “La Vida es Extraña y Rara”. Un trabajo que ha pasado bastante desapercibido y que sin embargo devuelve a Alfaro a su mejor momento creativo, sin perder un solo punto de su extraño y atractivo universo de personajes perdedores y freaks. Canciones como “Gol Psicológico” o “Extintor de infiernos”, no son más que una muestra abrumadora de ello.

Imagen de previsualización de YouTubeFernando Alfaro “Extintor de Infiernos”

El costumbrismo de autor, no exento de humor e ironía, de Nacho Umbert & La Compañía en “No os creáis ni la mitad”, irrumpe discretamente en lo más alto de mi lista particular. Filosofía doméstica con personajes cercanos en forma de canciones bellísimas envueltas en un sonido de cámara con delicadas cuerdas y pop equilibrado. Adoro las historias que cuentas “Sr. Esteve” o “El mort i el degollat”, y la extraña distancia que une a Umbert con sus personajes.

Imagen de previsualización de YouTube Nacho Umbert & La Compañía “El mort i el degollat”

Tras la discreta decepción de “La Zona Sucia”, con su producción AOR, y sus coros infantiles, viene Nacho Vegas y rompe con todo presentando el mismo año un EP de seis temas maravillosos, afilados, abrasivos y profundamente bellos, bajo el título “Cómo hacer crack”. Y recupero la fe en su talento de inmediato, y alcanza el 4 en mi lista. Y encima el disco sale a la venta en una edición cuidadísima con el vinilo dorado, absolutamente irresistible. El tema “Cómo hacer crack” es el reflejo social más arrollador del año, y “En mi nueva vida” el temazo.

Imagen de previsualización de YouTubeNacho Vegas “En mi nueva vida”

Otra de mis debilidades se va al puesto 5 gracias a “La Joven Dolores”. El disco que lanzó Christina Rosenvinge a principio de año me parece estupendo. Y viene a confirmar una realidad muchas veces discutida a base de prejuicios: Christina es una gran compositora y a estas alturas ha conseguido una personalidad propia. No hay más que escuchar “Canción del Eco”, y morirse de gusto. Y ya está bien de tonterías.

Imagen de previsualización de YouTubeChristina Rosenvinge “Canción del Eco”

Lo cierto es que no ha sido un mal año para el pop nacional. “Tara Motor Hembra” de Nuduzurdo, es un disco en principio difícil pero que acaba convenciendo, y sonando a único. “Prometo hacerte daño” es una joya, como el “Diamantes” de El Columpio Asesino, que contiene gemas de rock bailable y personal que no podemos olvidar, o el “Plus Ultra” de Pumuki con el que vuelven a impactar, y se convierten en una banda imprescindible y llamados a ser grandes, grandes; igual que los flamantes Senior i el Cor Brutal, que desde Valencia acaban de publicar “Gran”, con canciones estupendas y un sonido pletórico (la imprescindible mano de Refree), que combina mejor rock americano con el folk de autor mediterráneo más desacomplejado, o Disco Las Palmeras! , con “Nihil Obstat”, convertidos desde ya en la gran banda cañera del indie español, gracias a temazos como “A los indecisos”, y Parade que ha vuelto con ”Materia Oscura” un disco creativo y encantador que contiene himnos como “No más rocanrol”, y devuelve la alegría a su autor.

Imagen de previsualización de YouTubeParade “No más rocanrol”

Otros discos interesantes han venido de la mano de María Coma, quien con su acercamiento al pop sofisticado desde el piano clásico, nos ha dejado delicias como “Tots els colors”, La Bien Querida, Bigott, Rusian Red (y fuera complejos, que ya está bien), Maronda, los ya algo cansinos Manel, o incluso los, para mí sobrevalorados, Antònia Font. Y luego está lo de Anntona, que todavía no sé si me gusta o me repele, por lo que me atrae muchísimo, e incluso Manos de Topo, con muy buenas e ingeniosas canciones, y que de no ser porque su líder sigue cantando como si al de Danza Invisible le practicaran una vasectomía sin anestesia, hasta estaría entre mis favoritos de este completito 2011.

María Coma “Tots els colors”

DIRECTOS

Buenos y bonitos directos lo que he visto este año. De la belleza épica y sin límites de Low en el Primavera Sound, hasta la contundencia rabiosa de And So I Watch You From Afar en el FIB, una buena colección de puestas en escena, saber estar, interpretaciones emocionantes y cómo no, algunas decepciones.

Me cargó mucho el concierto de Elbow en el FIB, al que no encontré el gancho de la anterior ocasión. Me pareció flojo y decepcionante y encima me perdí a Herman Dune. Menos mal que meses después estuve el concierto de La 3, que sonó precioso y se salió de bien. Qué gran banda, qué bonita guitarra y qué canciones tan chulas, las de los Dune. Tan bonito como la presentación de “Gran” de Senior i el Cor Brutal en el Teatre El Micalet. Pedazo de banda con sonido americano (que no americana, no se confundan), que por momentos sonaban emocionantes como Band of Horses, o auténticos como un joven Neil Young. O al revés, que también. Desde luego mucho mejor y más real que lo de Anna Calvi en el FIB, quien no estando mal, resultó fría y automática hasta aburrir. Y eso que era la sensación de la temporada.

Muy buenos conciertos he visto este año, sí. Como la Rosenvinge en el Mirror, que mejora con los años, o la presentación de Fernando Alfaro en el Loco Club, que fue sensacional, o como el de Nudozurdo en el FIB, que cada vez me gustan más, o los de Nacho Umbert en el Tanned Tin y en el Wah Wah, de donde salí prácticamente enamorado. Qué estilo y qué clase lo de estos señores. No como lo de El Guincho en el Wah Wah, que me aburrió hasta el cabreo, o como el paverío de la cantante de Triángulo de Amor Bizarro, que en pleno Teatro de Castelló, lamentaba que no hubiera una barra de birras a pie de palcos.

Buenos conciertos y grandes sorpresas las de este año. Como la sesión de soul del bueno de JC Brooks & The Uptown Sound en el Loco, con el que vibré y eché de menos más música negra en vivo, o el gran espectáculo de Congotronics vs. Rockets en el FIB, que me hizo flipar durante casi dos horas con una música a priori para mí, tan ajena.

Pero lo que más me ha emocionado y arrebatado, lo que más me ha vuelto loco de verdad este año sobre un escenario son cinco conciertos, como cinco gozadas inolvidables. En orden inverso, en el número cinco de mi particular lista, Arcade Fire en el FIB. Qué pedazo de fiesta y que saber estar y sonar sobre las tablas. Ya lo sabía, no me pilló de sorpresa, pero lo disfruté por igual. Grandes de verdad. En el cuatro, un para mí sorprendente Sufjan Stevens en el Auditori del Primavera Sound. Exquisito, divertido, y espectacular como pocas cosas he visto jamás. El tres es para el directo de Portishead en el FIB, que me robó el alma y aun no me la ha devuelto. En el dos, unos clásicos de mis listas, pero inevitables de nuevo. Porque lo de Primal Scream y su “Screamadelica” en el FIB fue absolutamente arrasador. Aun me altera recordarlo.

Y por último, en mi número uno, el increíble concierto de Bonnie “Prince” Billy en el Loco Club. Absolutamente inolvidable el encanto y la talla de Will Oldham sobre el escenario, acompañado de una banda impoluta y desgarrando canciones enormes que nos dejaron con la boca abierta y el corazón robado.

Grandes conciertos los de este año, sí.


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Josh Rouse @ Loco Club

No había más que escuchar el precioso “Josh Rouse & The Long Vacations”(2011), para suponer que la presentación de esta noche en Loco Club iba a ser una auténtica delicia. Sin embargo Rouse ha ofrecido un concierto correcto, de pop de autor con buen gusto y pegadizos temas de siempre.

Yo la verdad es que esperaba un set con contrabajo, percusión y guitarras varias, a medio camino entre el pop delicado y jazz embrujado de bossa nova y otras selectas raíces, algunas por supuesto, mediterráneas, y desde luego mucho más íntimo de lo que ha resultado ser: mainstream para todos los públicos que no ha dejado brillar los últimos temas como merecen, pero que ha hecho las delicias de un nutrido público más Black Note que Loco Club, que conoce al personaje y sus canciones aunque le cueste callar, escuchar, y finalmente entregarse y disfrutar.

Porque solo con canciones como “Lazy Days”, y ese aire cabaretero de ambiente ahumado y decadente, la frágil y bellísima bossa nova “Fine fine”, o “Movin On” que parece querer convertirse en la banda sonora del inicio de cada mañana, puede conseguirse un ambiente tan acogedor y emocionante, como el de la grabación.

Esta noche, la intención de Rouse ha sido bien diferente. Y eso que la imperecedera “Quiet Town”, un maravilloso “Come Back” o el “Winter in the hamptons”, que cerró el concierto, y que sigue pareciendo sacada de unos primerizos pero domesticados The Smiths, son incontestables. Y una cosa más: a estas alturas uno esperaba que la dicción de Rouse en castellano fuera inteligible. Pero no, porque “Las voces” pareció cantada en sánscrito, y “Valencia” (un tema que me horroriza en disco, pero en el que hoy he creído ver una cierta ironía reconfortante), casi que también. Por cierto que me pregunto si el selectivo uso del castellano por Mr. Rouse, se ciñe solamente a “un toque folclórico y jajajá”, o piensa tomárselo en serio, porque empieza a ser mosqueante.

Quienes siguen sorprendiendo son Caio Bellveser y Chema Fuertes (Maderita, Alondra Benthley), que crecen de un año a otro hasta ser ya definitivamente imprescindibles, brillando incluso en los coros missyou que son parte importante en muchas de las canciones.

En definitiva, un buen concierto aunque decepcionante para quien como yo, esperara la presentación de un último trabajo que merece mucha más atención. Yo no pierdo la esperanza.

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La temporada Festivalera 2012 comienza

Bueno, ya lo tenemos aquí. El primer gran nombre de la temporada festivalera (de verano) 2012 ya se ha dado a conocer. Como se anuncia en el post anterior a este, The Stone Roses serán uno de los cabezas de cartel del Festival de Benicàssim.
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El Primavera Sound ha anunciado que dará los primeros nombres a lo largo de esta semana, y el SOS dijo hace poco que esperaban dar a conocer algúna confirmación durante este mes. Cada vez los Festivales se mueven más rápidamente para atraer miradas y (además en tiempos de crisis) hacer que la gente decida comprarse el abono a la de ya.

(más…)

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JC Brooks & The Uptown Sound: negro y auténtico.

No es nada habitual recibir visitas así en Valencia. Pese a ello, el soul-funk de ley que trajeron JC Brooks & The Uptown Sound desde Chicago, solo consiguió atraer escasa media entrada de ese cultivado público valenciano capaz de gastarse quince euros en un gin-tónic ceremonioso y de temporá, pero no doce en un pedazo de banda en vivo. Ustedes se lo pierden. (más…)

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24/09/11 Sexy Sadie @ Wah Wah

No tenía pensado escribir esta crónica, mas que nada porque confiaba en que el satélite descontrolado de la nasa cayera en Valencia. No sé…, era la fórmula 1 de los satélites descontrolados y pensaba que Rita querría tenerlo aquí. El hecho es que después de ver la pasada noche el concierto de la gira de reunión de Sexy Sadie me he puesto nostálgico y me ha apetecido escribir algo. (más…)

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Crónica FIB 2011 alababarada. El Domingo

Dentro del Festival de Benicàssim se organizan una serie de actividades paralelas para completar la oferta y entretener al público que acampa días antes de que empiecen los conciertos. Danza, teatro, arte al aire libre, el Festival de cortos, que incluye a su vez un festival de videoclips y un cine de verano… son actividades que se realizan todos los años y que tienen su público, aunque a veces se solapen entre ellas, o con el festival propiamente dicho. Este año, además, se han añadido desde la organización y diversos patrocinadores más atracciones y actividades en diversos puntos del pueblo, para aumentar la oferta durante los días previos. Así, se han organizado una serie de conciertos gratuitos de grupos nacionales en el cámping Villacamp, con acceso libre para los portadores de pulseras, y conciertos gratuitos en diversos puntos del pueblo y la playa, ya sea en escenarios o encima del autobús de Redbull. Grupos como The Leadings, Soledad Vélez, Luís Brea o The Marzipan Man han tocado de forma gratuita de esta forma. Y la novedad este año con respecto a los días previos ha sido la aparición por todas partes de “verbenas indies”, barras fuera de los bares y zonas de fiesta Fiber-friendlies, por lo que días como el miércoles, que no llovió, hubo un ambientazo por todo el pueblo, con música en la calle, gente por todas partes, residentes, nacionales y foráneos, asistentes del FIB y curiosos compartiendo barra y temazos. Que siga.
Veamos lo que dio de sí el domingo del FIB.

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Crónica FIB 2011 alababarada. El Sábado

Tras la jornada del viernes, con llenazo hasta la bandera, el sábado del FIB prometía ir por los mismos derroteros. La mayor cantidad de gente se veía tanto en plena hora punta en el escenario grande, ampliado de nuevo este año, y con un enorme espacio tras la torre de sonido donde poder seguir los conciertos incluso sentado (la pantalla y unas torres de sonido mejor camufladas y a prueba de hooligans trepadores ayudaban a ello), como en los conciertos de primera hora, nunca tan desolados como en otras ocasiones; además se observaba en el hecho de que fueras donde fueras, siempre había gente, desde en la Silent Disco a los puestos de comida, desde la atracción de feria pasando por las carpa Jack Daniel’s, donde había gente bailando ante un dj incluso en pleno concierto de Strokes y sesión de James Murphy. El llenazo conllevó también un mayor gasto en producción por parte de la organización, devolviendo al segundo escenario las pantallas que no estuvieron el año pasado (y que al ensanchar el escenario daban más zona de sombra cuando el sol apretaba), y cambiando de sitio la pantalla de la zona de descanso, poniéndola de nuevo tras la torre de sonido, ya que en el lugar habitual colocaron la carpa Jack Daniel’s.
Pasemos a ver qué nos deparó el Sábado, musicalmente hablando.
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