Betunizer + Za! + L’Hereu escampa @ La residencia


Anoche la residencia se quedó pequeña para el gran cartel que presentaba,  Betunizer presentando nuevo disco junto a los inclasificables Za! y L’Hereu Escampa.

La noche empezó con L’Hereu Escampa, un ruidoso dúo catalán que se mueve sobre el terreno del emo core, según mi compi de concierto mucho más entendido que yo en el tema del punk. El caso es que sonaron enérgicos y ruidosos, sobre todo el batería y que  he de reconocer que me gustaron bastante pese a no ser mi estilo y  no reconocer hasta la última canción en  que lengua cantaban. Catalán por cierto. Lo mejor fue el pogo femenino que provocaron en la primera fila. Mujeres rodaron por el suelo con un ritmo frenético de fondo… mmmhhhh…


Tras el combo catalán, llegaron Za! y aquí me quedo sin palabras, toda una experiencia. Za! son dos criaturas singulares, uno con una melena que sería la envidia de cualquier miembro de locomía y el otro de aparienca bastante normal, la verdad, pero en conjunto son un ciclón, un derroche de energía en el que confluyen  free jazz, la improvisación, el tribalismo, y yo que sé, la invocación satánica. Prendieron fuego con una versión de Betunizer al más puro Za! , totalmente vocal con loops que iban grabando y poniendo capa tras capa, impresionante, y luego durante más de una hora hicieron despliegue de todo su arsenal de loops imposibles, ritmos tribales, lengua inventada,  improvisación y algún que otro juego con el público. La temperatura en la residencia  subía y subía y el aire se hacía irrespirable, pero ellos y el público seguían dándolo todo Se convirtió en una especie de aquelarre musical. Estos tíos le meten drongas a las notas. El momento de la noche fue sin duda cuando Fernando Junquera, Negro, compañero de ellos en su proyecto conjunto de improvisación, “la orquesta del caballo ganador“, se erigió en director de esa orquesta de dos. Brutal, en serio, una de las cosas más sorprendentes y fascinantes que he visto. Visualmtente es una chulada ver la figura de “Negro” emerger desde el público y ordernar el caos sonoro con sus gestos.

Por último llegaron la tuneladora Valenciana, Betunizer, que venían a presentar su nuevo disco, Boogalizer. Un disco que se mueve por los mismos parámetros musicales que ya abrieran a puñetazos en el primer disco, letras casi dadaistas, ritmos poliédricos y una base pop que se intuye en el fondo de sus canciones. A destacar Cedric Ceballos, entre otras cosas, por rescatar a ése icono de la NBA de los 80 y 90 que ganó el concurso de mates con los ojos vendados.
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Se notaba que Betunizer jugaban en casa, y nunca mejor dicho, y desde el principio el concierto se convirtió en un súper pogo, con gente volando por encima de nuestras cabezas de acá para allá. Pero claro, el calor y el ambiente cargado hizo que el público midiera sus fuerzas para sobrevivir. Creo que tuvieron problemas con el sonido, pero aún así siempre es un espectáculo ver la fuerza y la intensidad de esta gente, con un, como siempre, Marcos Junquera brutal a la batería. Cualquier día llega el ayuntamiento de Calanda y lo ficha por una fotracá para que se haga la tamborada de la Semana Santa él solito. Dejaron una cosa clara, por mucho que les duela, la residencia se les ha quedado pequeña y se tendrán que buscar una sala más grande para sus conciertos. Hubo casi la misma gente que se quedó sin verlos , como la que pudo entrar. Y es que Betunizer es sin duda una de las mejores bandas de Valencia y lo que es más curioso es que su propuesta tiene un ampio espectro de acción, de poperos a punkis pasando por los del techno.

Quizá porque apelan a estructuras rítmicas más primitivas y básicas, o simplemente porque son muy buenos.

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Comentarios:

Por la estupenda crónica y porque he estado en otras ocasiones viendo a Betunizer en La Residencia, se puede palpar claramente lo que pasó allí y estoy seguro que fue una gran experiencia!

Lo dijo Templeton el 02.04.2012 a las 10:25

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