Apple Crumble

Apple Crumble

Los crumble son una familia de pasteles ingleses que nacieron de la necesidad, concretamente durante la Segunda Guerra Mundial y debido al racionamiento de alimentos que sufrieron las ciudades inglesas. Así, el ingenio de las amas de casa logró un producto de primera categoría usando sólo los elementos más comunes y disponibles (manzanas, harina, mantequilla y azúcar). Se pueden hacer también con peras o con otras frutas más o menos similares, aunque el clásico es el de esta receta. Si lo hacéis con fresas o con moras hay que reducir bastante el tiempo de cocción.

Ingredientes:
-6 manzanas reineta o golden (buenas son las procedentes de Lleida o del Alto Adige italiano; ni se os ocurra comprar las que tienen en Mercachona y que los tíos etiquetan como “manzanas amarillas”; no digo que sean malas, pero es que eso no es serio)
-50 gr. de mantequilla
-75 gr. de ciruelas pasas y 25 gr. de pasas moscatel
-Un par de nueces
-5 cucharadas soperas de azúcar
-Una vaina de vainilla (además de en otros sitios, en Consum tienen seguro)
Para la masa:
150 gr. de mantequilla
150 gr. de harina
100 gr. de azúcar
Una cucharadita de azúcar vainillado (de éste tienen tanto en Consum como en Mercachona)
Para acompañarlo: nata líquida fría o helado de vainilla

Manos a la obra

Ármate de paciencia y pela todas las manzanas una detrás de otra. Se parten en cuartos, se les quita el corazón y se hacen rodajitas de medio centímetro de grueso aproximadamente. En una paella grande se saltean con la mantequilla hasta que se pongan tiernas.
En ese momento, si observas que ha quedado muy seco, puedes añadir un par de cucharadas de agua, pero casi seguro que no te hará falta.
Se añaden después las ciruelas (cortadas en dos), las pasas, las nueces trituradas, las cinco cucharadas de azúcar y la vainilla. Para sacarle más partido, corta la vaina en dos trozos y con el cuchillo márcale un corte longitudinal, para que suelte más sabor. Se sigue salteando todo junto hasta que tome un buen color dorado.
Ahora es muy importante que las manzanas se enfríen a temperatura ambiente antes de poner la masa. En ningún caso se ha de poner la masa si las manzanas aún conservan calor. Por ello, prepáralo con tiempo suficiente.

Para la masa, mezcla en un bol la harina, el azúcar, el azúcar vainillado y la mantequilla, ésta última en trozos como dados y que no estén demasiado derretidos. A veces, es mejor preparar los trozos de mantequilla y volver a meterlos en la nevera un rato, antes de amasar. Se amasa con las manos, moviendo los dedos en plan guarro hasta que empiecen a formarse migas. Ojo, bolas o churros no: migas. Y no la trabajes en exceso o se te hará un empastre. En ese punto, se mete el bol en la nevera, reposando y enfriándose durante veinte minutos o media hora.

Sitúa las manzanas en el fondo de una bandeja refractaria de horno, bien escampadas, y espolvorea las migas de la masa sobre las manzanas, formando una capa más o menos uniforme. Y lo metes en el horno unos 35 minutos a 180º, hasta el momento que la masa forme una costra dura y dorada.
Sirve la porción de apple crumble caliente (pero que no queme), rociada con un buen chorro de nata líquida fría o acompañada con una bola de helado de vainilla. O con las dos cosas, si eres un tragaldabas.

(nota: para un buen menú de contrastes, servir como plato principal, por ejemplo, un Vitello Tonato -que se come frío- y como postre este apple crumble, que se toma mezclando lo caliente con lo frío)

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