Alain Wergifosse en València

Alain Wergifosse a València
Alain Wergifosse es, en esencia, un manipulador y creador de sonidos, especialmente dentro del ámbito de la música industrial atmosférica y experimental. El veterano músico de orígen belga (aunque reside en Barcelna des ya hace muchos años) ha sido requerido tanto por músicos más vanguardistas como los legendarios Cluster o DJ Zero, como por artistas más escénicos como Macromassa o Marcel·lí Antúnez, uno de los fundadores de La Fura dels Baus. Deep Gray Organics (CD, Geometrik-Micrograma, 1999) es uno de us trabajos más destacados.
La improvisación en vivo es sin duda su hecho más distintivo. Aparatos, objetos, ambientes naturales, voces, instrumentos musicales… Cualquier fuente de sonidos es válida, simpre que sea manipulada y transformada antes de ser reproducida. Y después, sólo un juego de azar a través del que enlaza armonías, distorsiones, secuencias rítmicas insólitas… ¿Y cual es el resultado? Un universo de sonidos que genera atmósferas electrónicas densas, con una gran fuerza expresiva. A veces oscuras y claustrofóbicas. Otras, frágiles e íntimas. En cualquier caso, Alain garantiza una experiencia auditiva muy intensa, tanto emotiva como estéticamente.
Será el miércoles 22 (20h, entrada libre) en el Octubre CCC de València.

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Comentarios:

Jo, me lo perdí por causas de fuerza mayor. Hubiese dado yo el concierto con toses analógicas.
Alguien que comente, que si no se apoderan del blog los poperos.

Lo dijo Chema el 23.11.2006 a las 14:46

Pues lo siento, Chema, pero creo que fué el mejor concierto de todo lo que lleva el ciclo Vibra, tanto por el carisma del artista (un auténtico Profesor Chiflado) como por lo que estuvo haciendo toda la noche, improvisando con miles de cacharritos a cuál más ruidoso y extravagante, incluyendo unas cañas de bambú que golpeaban unas extrañas terminales senso-vibrofónicas, un papel de aluminio arrugado sujeto por una percha-burra y, lo last de lo last, un tubo de pvc de 4cm x 180cm, con un micro sujeto a una de sus bocas y que el muy mandril usaba como lanza, acercándolo y alejándolo de las cajas para producir unos acoples de válgamedios. Todo ello acompañado de unos visuales creados in situ, que más que visuales eran como lentes de microscopio que te acercaban a la vida de perversas células cancerosas que palpitaban y mutaban, unos virus asquerosos llenos de vida que sobresalían de la pantalla y atacaban a los espectadores de las primeras filas. Me confesó el orígen de su no-música: una infancia pasada en los polígonos industriales mega-contaminados de Lieja, su ciudad natal, a la que pronto volverá para recargar podredumbre en su alma anárquica y desmelenada. Confiemos que después vuelva pronto por aquí. Amén.

Lo dijo Puttenball el 24.11.2006 a las 01:37

Vaya, hombre, que casualidad.

Lo dijo Chema el 24.11.2006 a las 14:34

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